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Muertos de cansancio

Nuevas investigaciones confirman que el síndrome de fatiga crónica está causado por un virus

El síndrome de fatiga crónica, una enfermedad que puede causar debilidad extrema y otros síntomas durante meses o incluso años, está causado por un virus, según los resultados de una investigación presentada esta semana por la doctora Elaine Defreitas en el Instituto Wistar de Filadelfia (Estados Unidos). De confirmarse estos resultados, se demostraría la tesis de que el síndrome de fatiga crónica es una enfermedad orgánica y no un producto de la imaginación del paciente o un síntoma de depresión, como a menudo han pensado muchos médicos.

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El síndrome de fatiga crónica se ha convertido en el tema de mayor interés en el área de la salud pública desde que se determinó por primera vez en 1985. También se le conoce con el nombre de gripe de los yuppies, ya que tiende a afectar a personas cultas de 30 años más o menos. Actualmente, los investigadores creen que ha habido varias epidemias durante este mismo siglo. Nadie puede asegurar el número de personas que sufren de este mal, porque los síntomas son muy variados y se asemejan a los de muchas otras enfermedades. Además, los médicos no disponen de técnicas de laboratorio para detectar el síndrome de fatiga crónica, y generalmente realizan el diagnóstico por exclusión, después de eliminar otras causas conocidas.La fatiga puede durar seis meses o más. En ocasiones es recidivante, y puede afectar de tal forma que el enfermo no puede ni llevar un bebé en brazos de un extremo a otro de la habitación. La fatiga también puede ocasionar una depresión y problemas de memoria y de concentración.

Sin tratamiento

Los síntomas que preceden a la fatiga son parecidos a los de una gripe leve: dolor de garganta, décimas de fiebre y ganglios linfáticos inflamados en el cuello o en las axilas. La mayor parte de las personas afectadas por este síndrome lo confunden con esa dolencia, y se recuperan espontáneamente sin un tratamiento específico semanas o meses después del diagnóstico. "Nadie lo considera como una enfermedad mortal", dice el doctor Walter J. Gunn, uno de los principales investigadores del programa sobre el síndrome de fatiga crónica en el Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta.El virus sospechoso de causar el síndrome de fatiga crónica pertenece a un grupo conocido con el nombre de retrovirus. Prácticamente desconocidos hasta hace muy poco tiempo, se han popularizado gracias a que pertenece a él también el virus del sida (VIH) y el virus HTLVII, responsable de un tipo de leucemia. Según los investigadores del equipo de Wistar, el virus sospechoso en el síndrome de fatiga crónica podría ser un tipo de virus HTLV-II, y esperan poder confirmar su relación con otros retrovirus.

Los autores del estudio, que se publicará próximamente en las actas de la Academia Nacional de Ciencias, han presentado esos resultados preliminares de su trabajo en un congreso celebrado el pasado martes en Kioto (Japón). Según la doctora Defreitas, el virus se detectó de forma indirecta mediante un análisis de sangre y sofisticados métodos de laboratorio en la mayor parte de un pequeño grupo de pacientes sospechosos de tener el síndrome de fatiga crónica. En uno de esos grupos de pacientes figuraban niños de un pueblo del Estado de Nueva York en el que hubo una epidemia.

Defreitas afirmó haber encontrado pruebas de una parte del retrovirus sospechoso en las células sanguíneas del 82% de 11 pacientes adultos y en el 74% de 19 pacientes pediátricos. Ninguno de los 10 pacientes sanos y de 10 niños recién nacidos de madres sanas mostraron indicios de tener partículas del virus en la sangre.

Además, el 41 % de un número no especificado de pacientes tenía anticuerpos del virus en su sangre, comparados con el 6% de personas sanas que se sometieron a las pruebas.

Coincidencia

Los miembros del equipo de la doctora Defreitas, integrado por el doctor Paul Cheny, de Charlotte y el doctor David Bell, de Lyndonville, se mostraron cautos sobre las repercusiones de su trabajo y afirmaron que aunque se confirmasen los nuevos descubrimientos del síndrome de fatiga crónica, podría resultar que el virus sospechoso no estuviera relacionado con los síntomas de esta enfermedad. Según los científicos, se necesitaría una mayor investigación para determinar su comportamiento en los humanos.Las investigaciones del equipo de Wistar coinciden con el estudio realizado por otros investigadores de la Universidad de Miami en el que se demostraba el deterioro de las células inmunológicas en el síndrome de fatiga crónica. La teoría que tiene más aceptación entre los especialistas sugiere que la fatiga debilitadora del síndrome podría ser consecuencia de- la reactivación de ciertos virus, como el virus Epstein-Barr, el citomegalovirus. y el virus HHV-6, que han permanecido inactivos mucho tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de septiembre de 1990