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La Bolsa de Tokio vuelve a sufrir una fuerte caída, que arrastra a los mercados europeos

El agravamiento de las hostilidades en Oriente Próximo provocó ayer una de las peores sesiones en la Bolsa de Tokio, que vio caer su índice Nikkei 1.153,12 yenes. Tras soportar el sexto descenso más grave de su historia, la bolsa japonesa cerró a 26.176,43 yenes, el valor más bajo de los últimos dos años. La caída del Nikkei arrastró al resto de los mercados europeos (Madrid perdió 7,36 puntos). Wall Street, que abrió con una baja de 24 puntos, finalmente ganó 30,2 y cerró a 2.746,78 puntos. El oro superó en Londres la barrera de los 400 dólares por onza, y el precio del crudo brent para septiembre, que cerró el viernes a 25,52 dólares el barril, terminó ayer la sesión, a 26,22 dólares.

La Bolsa de Tokio registró en la sesión de apertura semanal la sexta caída más fuerte de su historia al perder el índice Nikkei un total de 1. 153,12 yenes. El recrudecimiento de la crisis en el Golfo Pérsico ante la constante llegada de efectivos militares, y la rotunda negativa occidental al plan de paz global del dirigente iraquí, junto con las primeras medidas adoptadas por el Gobierno japonés para comenzar el ahorro de energía, han sido los detonantes de esta nueva presión vendedora que se ha trasladado a todas las bolsas internacionales.Los inversores europeos se dejaron llevar por la inercia y el temor de esta baja y las principales bolsas se sumaron a los recortes. Francfort cerró su jornada con una baja de 43,29 puntos (2,5%), París perdía un 3,30% al final de la sesión, Londres terminó con una baja de 14,3 puntos y Madrid cerró la jornada con una pérdida de 7,36 puntos, un 2,76%. Con esta nueva baja, la Bolsa de Madrid ha perdido un total de 50,75 puntos -un 16,38%- desde el pasado 16 de julio, cuando consiguió su nivel máximo del año.

Mientras las bolsas se convierten en la víctima propiciatoria de la desconfianza y la desorientación de los inversores, los mercados de divisas y de materias primas sienten los efectos de la crisis de una forma bien diferente. Los mercados del petróleo continúan bajo la presión del dinero y los. precios se disparan. El precio del barril de crudo brent del Mar del Norte a media sesión subía un dólar con respecto al cierre del viernes, y se situaba a 25,80, mientras que para septiembre ayer cerró a 26,22 dólares frente a los 25,52 a que cerró el viernes.

No parece haber influído en esta subida del petróleo brent la huelga de 24 horas que comenzaron ayer los trabajadores de las 50 plataformas petrolíferas del Mar del Norte en demanda de mejores condiciones de seguridad y de pleno reconocimiento de sus derechos sindicales. En los mercados de Extremo Oriente el precio del barril subió casi un dólar, mientras que los analistas no descartan que los pozos del mayor exportador mundial de crudo, Arabia Saudí, puedan verse afectados en caso de que se intensifique la tensión en la zona.

Sube el oro

Como resultado de esta crisis, el oro está recuperando su tradición de convertirse en el valor refugio por excelencia, sobre todo cuando hay amenazas de guerra. En el mercado de metales de Londres, la onza de oro se cotizó en la sesión de ayer a un precio de 404,75 dólares al término de la sesión, frente a un cierre el viernes anterior de 389,35 dólares por onza.

La posibilidad de que el precio del oro rompiera la barrera de los 400 dólares la onza era muy remota hasta hace unos días, pues el pasado 1 de agosto, horas antes de conocerse la invasión de Kuwait por el ejército de Irak, el oro se cotizaba en el mercado de metales de Londres a 373,25 dólares la onza.

También los mercados de divisas están sufriendo los efectos de los movimientos de capitales en busca de refugios y oportunidades, provocando serios desajustes a la moneda norteamericana. En Tokio finalizó la sesión del lunes a 150,65 yenes por dólar, con una subida de 0,90 puntos desde la sesión anterior y con una negociación de 7.643 millones de dólares frente a los 5.061 millones de viernes pasado. La moneda norteamericana está sirviendo a los cambistas e inversores japoneses como moneda refugio ante la posible inestabilidad futura.

La situación de la divisa estadounidense en Europa es muy diferente. En Madrid se produjo un descenso de 1,336 pesetas por dólar, situándose el cambio medio en 96,756 pesetas, un nivel similar al de diciembre de 1982

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de agosto de 1990

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