Creación y estética
HOY SE inaugura la Fundación Tápies en Barcelona. Se trata, para decirlo con la contundencia de una palabra agotada por usuarios frívolos, de un acontecimiento cultural. Y lo es no sólo porque albergará, en un único espacio, mucha de la obra de este artista radical, sino porque el propio Tápies no propone su fundación como un monumento ególatra a su obra, sino como un espacio abierto a la creación y a la reflexión estética. Es la generosidad de quien, consagrado por la historia del arte contemporáneo, aprovecha el crédito de su apellido para inaugurar una fundación que intentará, también, apoyar y sostener empeños creativos ajenos. Tápies no podía quedar satisfecho con un centro que únicamente almacenara y mostrara su obra. Eso, que ya sería motivo suficiente de alegría, se ve superado por un proyecto que, como es lógico en un artista de, la vanguardia, rehúye cualquier tufo a mausoleo y se proyecta más allá de Barcelona, de Cataluña y de España.


























































