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El Gobierno estima en 40.000 millones el coste de desmantelar Vandellós 1

La Administración baraja la cantidad de 40.000 millones de pesetas el coste para desmantelar la central nuclear Vandellós 1. El coste, que habría que hacerlo igual al final de la vida útil de la central si se mantuviese abierta, puede llegar a 60.000 millones si resultan válidas las estimaciones hechas en el Reino Unido para desmontar sus centrales de grafito-gas similares a la española.

Las cifras previstas pueden sufrir fluctuaciones considerables, según reconocieron las citadas fuentes, dada la compejidad de la operación y la falta de precedentes: ninguna central del tamaño de la de Tarragona ha sido aún desmantelada en ninguna parte del mundo y ni siquiera la tecnología para llevar a cabo la operación está aún disponible.Los 40.000 millones presupuestados por el Gobierno se dividen en los 25.000 millones que se prevé cueste reprocesar las 450 toneladas de uranio que hay dentro del reactor paralizado y los 15.000 millones que se estima costarán los trabajos específicos de desmantelamiento. Esta cantidad se irá pagando a medida que se vayan haciendo los gastos. El costo del desmantelamiento, en cualquier caso, habría que hacerlo igual si se hubiera adoptado la decisión de reabrir la central nuclear, una vez que ésta terminase su vida útil. La decisión de cerrar se tomó por considerarse que las inversiones para mantenerla era más caro que cerrarla, según Industria.

Técnicos especializados en Ingeniería nuclear y de la Administración, no obstante, coinciden en señalar lo resbaladizo que es dar cifras demasiado concretas. Los expertos ofrecen como ejemplo a considerar el coste calculado por la empresa británica de electricidad para el desmantelamiento de sus viejas centrales Magnox, de 160 megavatios -Vandellós 1 tiene 450-, que se sitúa en los 350 millones de libras (más de 60.000 millones de pesetas). De esa cantidad, 200 millones de libras (unos 35.000 millones de pesetas) serían para el reprocesamiento del combustible. La última fase de la operación no se prevé hasta dentro de 100 años, para rebajar al máximo los costes. El precio de desmontar el núcleo del reactor desciende notablemente si se deja pasar mayor tiempo para la desactivación de los isótopos radiactivos.

Revisar el plan

El Plan General de Residuos Radiactivos, aprobado por el Gobierno en enero de 1989, prevé para costearla clausura de las 10 centrales nucleares españolas un máximo de 205.000 millones para todas ellas, cantidad que, a la vista de lo que va a costar sólo Vandellós 1 puede quedarse corta. El plan, en cualquier caso, será revisado a fondo, según aseguraron ayer fuentes de Enresa. El simple hecho del adelanto en 13 años del cierre de la planta de Tarragona obliga a ello.La revisión, previsiblemente al alza, afectará directamente al usuario, dado que los fondos destinados a sufragar la gestión de los residuos nucleares -las centrales cerradas son consideradas un desecho más- se obtienen a través de la factura de la luz. Este año, el 1,2% del total de la recaudación de las compañías eléctricas por venta de energía se destina a ese fondo, que suma aproximadamente unos 80.000 millones de pesetas en la actualidad. La cuota comenzó a aplicarse en 1983 con un porcentaje del 1,4%.

Además existe el pago de 17.000 millones de pesetas en amortizaciones a la empresa explotadora (de ellos el 25% se pagarán en contrato de suministro a la francesa EDF) vía tarifa eléctrica. De la cifra total, no osbtante hay que descontar el pago del seguro al pool atómico. Este pool situó una cifra máxima de, 10.000 millones y se estima que estará entre esa cantidad y 5.000 millones.

Dos factores no generalizables elevan el coste de poner fuera de servicio Vandellós 1. Por una parte, el hecho de no haberse programado la parada hace que el combustible introducido en el reactor no se haya apurado y ahora se desperdicie. Por otra, la explotación al máximo del reactor hace que la radiactividad generada sea mayor que en sus centrales gemelas.

Vandellós 1, según comentan los técnicos del sector, ha sido explotada como si fuera una central térmica normal y no como una nuclear, lo que la ha llevado a producir mucha más electricidad, aunque al final la paralización brusca ha dado al traste con los beneficios espectaculares que se preveían.

Según datos a 30 de septiembre pasado -días antes del accidente-, publicados por la revista Nuclear Engeneering International, Vandellós 1 ha generado desde su puesta en marcha en mayo de 1972 un total de 55 millones de megavatios-hora, muy por encima de lo producido por su gemela Saint Laurent 2, que de agosto de 1971 a septiembre pasado había generado algo menos de 44 millones.

El plan para desmantelar Vandellós 1 deberá elaborarlo la Empresa Nacional de Residuos (Enresa), en tres años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 1990

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