La Internacional Socialista, por un Estado palestino

El Consejo de la Internacional Socialista (IS) avaló ayer la idea de la creación de un futuro Estado palestino, en una resolución adoptada por unanimidad, al concluir la reunión que ha mantenido durante dos días en El Cairo. El vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, declaró, por su parte, que un triunfo del Partido Laborista israelí facilitaría la solución del conflicto palestino, "ya que la ruptura del Gobierno de coalición se debió precisamente a su disposición al diálogo".

El documento aprobado por los dirigentes socialistas insta a conversaciones directas entre israelíes y palestinos. Es la primera vez que los socialistas israelíes avalan explícitamente el término "derecho a la autodeterminación del pueblo palestino". El documento deja entrever la eventualidad de "cualquier forma constitucional de su elección, sin excluir un Estado u otra solución". Guerra manifestó también que la Comunidad Europea debe apoyar a las nuevas agrupaciones de países árabes "para conseguir, al menos, la paz y la estabilidad de estos", informa la agencia Efe.Pierre Mauroy, secretario del Partido Socialista Francés, ya había defendido en su intervención del martes la necesidad de que se haga todo lo posible para que "se inicie el diálogo entre el Gobierno israelí y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)". En el mismo contexto, aludió al tema de la emigración de judíos soviéticos hacia Israel. "Observarnos con inquietud", manifestó Mauroy, "la instalación de los judíos que emigran desde la URSS hacia los territorios ocupados". En nombre de su partido, pidió que el Gobierno israelí rectifique "su actitud negativa" en ese asunto.

Mubarak va más allá

Esta misma actitud crítica ha sido mantenida por otros participantes en la reunión, entre ellos el vicepresidente español. El jefe de Estado egipcio, Mohamed Hosni Mubarak, fue más allá, y pidió ayuda para frenar esa inmigración masiva, que calificó de "peligrosa". Mubarak consideró que, de proseguir, esa emigración puede "torpedear el proceso de paz, y conducir a una confrontación sangrienta". Sus palabras provocaron la reacción, ayer, del ministro israelí de Asuntos Exteriores, Moshe Arens, quien interpretó que Mubarak había proferido "amenazas de guerra" contra su país. "Estas declaraciones nos inquietan mucho en la medida en que una amenaza de guerra del presidente egipcio es susceptible de legitimar la agresividad por parte de otros dirigentes árabes contra Israel", manifestó Arens en una clara referencia al dirigente iraquí, Sadam Husein. Durante el último mes, Bagdad y Tel Aviv se han visto enzarzados en una verdadera guerra dialéctica, que ha hecho temer un enfrentamiento armado.Simón Peres, líder del partido laborista israelí, que también ha estado presente en la reunión de El Cairo, hizo público ayer que miembros de su partido se habían entrevistado al margen de la conferencia, con dos personalidades palestinas de los territorios ocupados, Fayes Abu Rajme y Jana Siniora. Ambos participan en la comisión de la OLP, invitada a los trabajos de la Internacional Socialista, en calidad de observador. Peres precisó que el encuentro de éstos con sus colaboradores no se había producido en su calidad de miembros de la delegación palestina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 23 de mayo de 1990.

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