Un preso de los GRAPO en huelga de hambre fue hospitalizado ayer en estado crítico

José Manuel Sevillano Martín, preso de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), se encuentra en estado crítico tras haber superado ayer una parada cardiaca y otra cardiorrespiratoria que le hicieron perder la consciencia. La gravedad del enfermo, que mantiene una huelga de hambre desde hace 167 días, tan sólo interrumpida mediante un periódico aporte calórico de un medicamento llamado Pentaset, llegó a confundir al Ministerio de Justicia, que en la mañana de ayer emitió una nota oficial en la que le daba por muerto.

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Otros dos presos, Jaime Simón Quintela y Joaquín Calero Arcones, se encuentran ingresados en el mismo hospital -el Gregorio Marañón de Madrid- en estado muy grave. Actualmente, además de Sevillano, mantienen la huelga de hambre desde finales de noviembre pasado un total de 39 presos de los GRAPO, que son alimentados con bebesales y medicamentos que les aportan calorías, como el Pentaset y el Pentaplus. Otros 27 presos han abandonado en los últimos meses la protesta, aunque cinco de éstos han reiniciado la huelga de hambre, según fuentes del Ministerio de Justicia.Sólo Sevillano, Calero y Simón, se encuentran actualmente ingresados en un hospital público -en concreto el Gregorio Marañón- y otros siete están internados en el Hospital Penitenciario de Madrid. El resto de huelguistas son atendidos en sus respectivas prisiones.

Sevillano fue trasladado en la tarde del martes del Hospital Penitenciario de Madrid al Gregorio Marañón. Tanto fuentes del Ministerio de Justicia como personas próximas al preso, señalaron que José Manuel Sevillano ingresó en este último hospital en estado consciente. Su abogada, Francisca Villalba, añadió que el preso llegó a pedir a los médicos que no se le sometiera a ningún tratamiento. Padecía una "intensa desnutrición y caquexia [estado de extrema consunción], derivados de su pérdida de peso", según el director del Hospital Gregorio Marañón, José Manuel Ollero.

Sevillano mantiene desde el 30 de noviembre del año pasado una huelga de hambre, aunque acepta voluntariamente recibir nutrición parental, mediante el citado medicamento, según informaron fuentes del Ministerio de Justicia.

Parada cardiacaFrancisca Villalba informó a este periódico que a las 8.00 de la mañana de ayer el preso sufrió una parada cardiaca. Media hora después sufrió una detención cardiorrespiratoria. El enfermo perdió la consciencia, que a la hora de cerrar esta edición no había recuperado. A las 13.30 horas fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital. La función cerebral de Sevillano se encontraba gravemente alterada, según fuentes médicas de la UCI, debido a la falta de oxigenación que provoca la detención cardiaca. "Puede sufrir otro paro cardiaco en las próximas horas y el pronóstico es gravísimo", manifestaron las mismas fuentes. El preso recibía hiperventilación y fármacos diuréticos y estaba inconsciente, aunque respiraba espontáneamente, informa Ana Alfageme.

"En la actualidad, [José Manuel Sevillano] presenta pulso débil, electroencefalograma con trastornos corticosubcorticales sin ser plano en el momento actual", según informó el Ministerio de Justicia a las 15.36 horas de ayer. Cerca de tres horas antes, exactamente a las 12.43, el Ministerio de Justicia hacía pública otra nota en la que se afirmaba que "esta mañana [por ayer] ha fallecido por paro cardiaco el recluso José Manuel Sevillano Martín". La falsa noticia fue comunicada a los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores, quien dio traslado a diversos consulados y embajadas de países europeos en los que ha habido en los últimos meses acciones de apoyo a los GRAPO.

José Luis Corcuera, ministro de Interior, manifestó a los periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados que se habían dado "instrucciones a las fuerzas de seguridad para que extremen preventivamente toda la vigilancia en el supuesto de que alguien pueda pensar que el GRAPO actúe corno consecuencia de lo que ha ocurrido esta mañana". Corcuera, quien daba por hecha la muerte de Sevillano, añadió que "el Gobierno ha hecho todo lo que está en su mano para evitar la muerte de quienes se pusieron en huelga de hambre". Cuando se le pidió una valoración del hecho el ministro expresó su extrañeza ante el "extremo al que puede llegar el sectarismo y el dogmatismo de alguna gente".

"La única responsabilidad es del Gobierno", dijo ayer José Esteban, abogado de varios presos de los GRAPO. Esteban criticó a continuación que "el único que no ha mantenido una intención de diálogo ha sido el Gobierno", refiriéndose a las tentativas de negociación efectuadas por diversas organizaciones para poner fin a la huelga de hambre de los presos, quienes están en contra de la política de dispersión puesta en marcha por el Ministerio de Justicia.

El presidente de la Asociación contra la Tortura, Fernando Salas, manifestó ayer su repulsa "a la política de la Dirección de Instituciones Penitenciarias que podía haber evitado la situación actual". José Luis Galán, de la Asociación Libre de Abogados, criticó ayer que "Justicia haga oídos sordos al diálogo".

El Ministerio de Justicia ha abierto una investigación de carácter reservado, para determinar la procedencia de la noticia del fallecimiento del preso, según declaró anoche a Radio Nacional de España Antoni Asunción, director general de Instituciones Penitenciarias. Esta investigación afectará al personal sanitario de esta dirección general y del Gregorio Marañón. Asunción reconoció que se había cometido un error de información, pero insistió en que no había que "perderse en las formas" y servir de soporte publicitario a una banda que "busca mártires" y cuya trayectoria "no debe olvidarse".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 16 de mayo de 1990.

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