Homenaje a Ernesto Halffter
Sólo la labor del pianista Guillermo González en la parte solista de la Rapsodia portuguesa sobrenadó en el mar insulso del programa-homenaje a Ernesto Halffter. Junto a esta obra, los tempranos Bocetos sinfónicos y la siempre sorprendente Sinfonietta no encontraron en el compositor-director Juan José Olives un intérprete medianamente adecuado. Olives ha entendido muy poco de la obra halffteriana, y hasta cuando colaboraba con González se advertía la gran diferencia entre el verdadero conocimiento del pianista y la simple lectura del director.En la Sinfonietta, música feliz y garbosa donde las haya, ni la intención, ni siquiera los tiempos, respondieron a lo que conocemos por otras versiones y a lo que tantas veces explicó el propio compositor con la batuta y la palabra. Daba la sensación de una absoluta falta de conexión entre Olives y la música de Halffter, cosa admisible por distanciamiento o divergencia estética. Pero entonces, ¿por qué la dirige? Con todo, esa música es tan bella que resulta imposible desvirtuarla totalmente, así es que hubo muchos aplausos en homenaje al compositor, desaparecido el pasado año; a su excelente y fiel intérprete, Guillermo González, y a la entregada labor de la Sinfónica de RTVE.
Orquesta Sinfónica de RTVE
Centro Cultural de la Villa. Madrid, 25 de abril.


























































