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Luis de Pablo: "Continúo viviendo la música como algo apasionante"

Homenaje al compositor al cumplir 60 años

Los compositores Cristóbal Halffter y Luis de Pablo acaban de cumplir 60 años y, con este motivo, el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea celebrará esta tarde el aniversario con un concierto. El programa está dedicado a ambos compositores e interpretado por José Ramón Encinar, la Orquesta Reina Sofía y los solistas María Antonia Rodríguez, Rafael Revert y Pedro Estevan. Luis de Pablo, quien el próximo día 13 de marzo estrenará su segunda ópera en el teatro de la Zarzuela, declara que continúa viviendo la música como algo apasionante.

La cita tiene lugar en un viejo café madrileño, el mismo en el que hace 32 años nos reuníamos unos cuantos para crear el grupo Nueva Música (Barce, Moreno Buendía, Carra, García Abril, Ember, Blancafort, Luis de Pablo, Cristóbal Halffter y yo), un intento "de restaurar la historia en un medio caracterizado por su delirante acronía", como escribió Miguel Angel Coria en la revista Sonda.En aquellas reuniones se hablaba de todo, a partir de posibilidades escasísimas. Pero nadie puede poner puertas a la utopía, de modo que nos pusimos, por partida doble, a soñar y a hacer cuanto podíamos. Ahora tres de los componentes del grupo son académicos de San Fernando; otros tantos gozan de la fama que permite su dedicación a lo no trillado y Luis de Pablo se dispone a estrenar, El viajero indiscreto, su segundo ensayo del género tras el muy positivo de Kiu, sobre El cero transparente, de Alfonso Vallejo, dado a conocer en la Zarzuela en abril de 1983.

Entre lo proyectado, a largo plazo, y lo obtenido, una vez pasado el tiempo, hay siempre grandes diferencias. "Sin embargo", nos dice De Pablo, "me siento satisfecho en líneas generales del trayecto recorrido que me parece congruente con el camino que me había trazado. Estoy de acuerdo con la música que cuento como mía -todos escribimos alguna otra impulsados por diversas circunstancia- y creo que no fueron inútiles los esfuerzos para cambiar, en lo posible, la música española desde su propio centro. Contribuí a tan peliaguda mudanza desde mis pentagramas, como promotor, organizador y conferenciante. No tengo derecho a la queja aunque habría deseado resultados mejores y, en definitiva, continúo viviendo la música como algo apasionante. Al decir la música quiero decir mi obra, pues otros nos han sucedido en la tarea organizativa y lo hacen de manera espléndida. Baste el ejemplo del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea".

De todos modos se produce algo que, por lo menos, hay que calificar de problemático y hasta inconveniente. La música contemporánea, la de este grupo, la de sus sucesores, la de los colegas extranjeros, habita con cierta holgura en espacios un tanto aparte, pero sigue casi ausente en los programas de nuestras orquestas con lo que se le impide acceder a una normalidad deseable.

Criterios

"Se trata de una cuestión de criterio en quienes tienen la misión de programar y, menos simplemente, de un hecho notorio: la música no está enraizada entre nosotros en el mundo general de la cultura aunque existan personas que posean más claro sentido del lugar exacto de la música en el panorama cultural", responde Luis de Pablo. "Hay un viejo tema: la educación. Quizá una próxima ley general de la música y la reforma de la educación contribuyan a aclarar el futuro".Luis de Pablo se dispone a estrenar El viajero indiscreto, una nueva ópera, reconocible como tal ópera, como sucedió en Kiu, y no mero ensayo teatral de compleja y difícil asimilación por los teatros líricos y por su clientela. "El viajero indiscreto es algo muy diferente de Kiu", dice el compositor. "El mismo libro de Vicente Molina Foix, inspirado en Apollinaire, juega con la ironía, la fantasía, la nostalgia y el tiempo, lo que me ha permitido sustituir la continuidad característica de mi ópera anterior por otra en la que se suceden, contrastan y unifican números y formas casi cerradas que aluden a la más varia estilística, desde los trovadores y el orientalismo (kumiuta, hai-kai) pasando por madrigales, estilizaciones de salón, a lo Sors, o imaginaciones interplanetarias y robóticas, del mismo modo que Molina deja volar su imaginación hacia fenómenos actualísimos de ciencia-ficción o evoca y cita una sextina de Cadalso".

"Ese universo me da lugar a la sucesión de invenciones muy diferenciadas, a que la orquesta se convierta en una verdadera caja de sorpresas, dentro del cuadro general de El viajero, que adopta una forma relativa de espejo en la relación del segundo acto con el primero. La continuidad está decidida por la pulsación rítmica, factor que, a diferencia de lo que muchos suponen, constituye la verdadera fuerza interna de la ópera y basta pensar en Rossini para entenderlo".

"El director musical, José Ramón Encinar, y los intérpretes, Enriqueta Tarres, Manuel Cid, Victoria Vergara, Cooper, Teresa Verdera, Pedro García Marqués, Luis Álvarez, se han identificado estrechamente con la pieza de la que hacen una verdadera creación. Por ese lado estoy tranquilo. Todo funciona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de enero de 1990