Un documento oficial admite que se ha financiado la venta de armas, con fondos de ayuda al desarrollo

Un documento del Instituto de Crédito Oficial (ICO), dependiente del Ministerio de Economía, al que ha tenido acceso EL PAÍS admite que España ha financiado operaciones de ventas de armamento con créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD). El Gobierno estudia la creación de un fondo especial para subvencionar la exportación de material de defensa similar al existente en EE UU. Altos cargos de los ministerios de Comercio, Exteriores y Defensa afirman que es necesario un mecanismo que permita a las empresas españolas competir en el mercado internacional.

La falta de este mecanismo financiero se ha suplido hasta ahora acudiendo a los créditos de ayuda al desarrollo. La utilización del FAD en apoyo de las exportaciones de armamento no es ilegal, ya que el decreto que dio origen a este fondo, en agosto de 1976, permite financiar con cargo al mismo cualquier operación de adquisición de bienes y servicios españoles. Sin embargo, resulta políticamente poco presentable, dada su denominación.El hecho de que los créditos con cargo al FAD sean los que prevén mejores condiciones de amortización ha hecho que el Gobierno español los ofreciera para cerrar importantes contratos de armamento, aunque no lo reconociera oficialmente.

Un documento del ICO afirma: "Hay una realidad, normal para unos y difícilmente explicable para otros, que es conocida para los observadores de estos temas y, a veces, objeto de fuertes polémicas. Se trata de la utilización de estos fondos [de ayuda al desarrollo] para financiar exportaciones ligadas al sector de defensa y armamento militar, como se ha producido en buena medida en estos dos países mencionados". Dichos países, Egipto y Marruecos, son los dos principales clientes de la industria española de armamento en la década de los ochenta y, hasta 1986, absorbían casi un tercio de los créditos FAD concedidos.

Cambio de nombre

El último caso demostrado se produjo el 27 de octubre pasado, cuando el Consejo de Ministros concedió un crédito FAD a Marruecos, por valor de 2.785 millones de pesetas, para la compra de siete aviones CN-235 de la empresa española CASA, en su versión militar.La creciente competitividad del mercado internacional de armas, como consecuencia de la drástica reducción de la demanda, en un clima de distensión Este-Oeste, y de la aparición de nuevos países competidores, ha llevado al Gobierno a estudiar nuevas fórmulas de financiación, que acabarían además con las polémicas provocadas por el empleo de los créditos FAD en estas operaciones.

En las reuniones mantenidas con empresarios del sector se han barajado varias posibilidades: la creación de un fondo especial para la exportación de armamento, dotado inicialmente con una pequeña cantidad, posteriormente ampliable; el cambio de nombre del FAD, que pasaría a llamarse algo así como Fondo de Fomento a la Exportación, y las subvenciones directas a las empresas mediante, por ejemplo, descuentos en las cuotas a la Seguridad Social.

Estos proyectos no se han plasmado aún en una iniciativa concreta, según las fuentes consultadas, por el temor de los responsables políticos del Gobierno a la impopularidad de una medida que, además, podría obligar al control parlamentario de operaciones que ahora escapan al conocimiento público.

También ha obstaculizado la puesta en marcha de este mecanismo, en opinión de otros medios, la ausencia de acuerdo entre los empresarios del sector. La inclusión en el hipotético fondo de las industrias de municiones y explosivos resulta problemática, ya que entran dentro de la categoría de bienes de consumo y por ello están, con carácter general, excluidas de los créditos a la exportación.

Los empresarios de este subsector, que es el que más se benefició de conflictos como la guerra Irán-Irak, y el que en mayor medida está acusando su finalización, se quejan también de la falta de cobertura a sus operaciones por parte de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), lo que les obliga a acudir al mercado londinense para asegurar el cobro de los pagarés, aunque sea a un precio tres veces superior al ordinario.

Demanda del sector

La creación de mecanismos para financiar sus exportaciones es una demanda generalizada entre los industriales del sector, como demuestra la encuesta publicada en su último número por La Voz de la Defensa, periódico de la patronal Asociación de Fabricantes de Armamento y Material de Defensa (Afarmade).Manuel Gurrea, director de Explosivos Alaveses, pide que se establezcan "unos fondos similares a los FM-5" de Estados Unidos, mientras que Javier de Ozamiz, director de Esperanza y Compañía, aboga por "conseguir una financiación adecuada para la exportación de productos de Defensa".

Juan Molina, presidente de ENASA, asegura que "es necesario contar con una vía financiera adecuada y quizá específica que estuviera orientada a las necesidades del sector". Rafael Vilaseca, presidente de Inisel, asegura, por su parte, que "la obtención de créditos encuentra obstáculos de naturaleza política por razón del tipo de bienes de que se trata". "En el ámbito de la electrónica", añade, "debería ser compatible una mayor disponibilidad crediticia para equipos y sistemas que, por su concepción y uso, tienen carácter defensivo".

Sobre la firma

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

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