En estado grave

Los 'grapo' en huelga de hambre hacen llegar al Gobierno una oferta de diálogo

Colectivos cercanos a los presos de los GRAPO hicieron llegar el lunes una oferta de diálogo al Gobierno para abandonar la huelga de hambre que desde el 30 de noviembre mantiene una cincuentena de reclusos de esa organización. El director general de Instituciones Penitenciarias, Antoni Asunción, negó ayer haber recibido esa oferta y añadió: "Esta institución no negocia con bandas terroristas".

Cuatro presas de los GRAPO fueron ayer obligadas por la fuerza a dejarse alimentar, tras dos resoluciones judiciales que así lo ordenaron. La oferta de negociación ha sido cursada al Ministerio de Justicia "sin condiciones previas", según afirmaron fuentes cercanas al colectivo de presos, que añadieron a continuación que, en principio, los reclusos mantienen la reivindicación de que cese la política de dispersión de los reclusos por diferentes cárceles, que dio origen a la huelga de hambre. Sin embargo, admiten que en el "curso de la negociación esa reivindicación pueda dejarse de mantener".Las fuentes informantes agregaron que para evitar dar a la opinión pública la impresión de que el Gobierno negocia con unos presos acusados de terrorismo, la oferta prevé que la representación por parte del colectivo de reclusos sea asumida por la Asociación Pro Derechos Humanos de España, "un colectivo serio y respetable". Para estas fuentes, la "oferta es asumible por el Gobierno, salvo que pretenda la muerte de los presos".

La Asociación Pro Derechos Humanos hizo público el sábado un comunicado en el que recomendaron al Ministerio de Justicia que "reconsidere, por razones humanitarias, la posibilidad de acceder, al menos parcialmente, a su solicitud de reagrupamiento, objetivo de la huelga".

Por su parte, el director general de Instituciones Penitencia rias, Antoni Asunción, dijo ayer a este periódico que es "totalmente falso" que haya recibido de colectivos próximos a los presos de los GRAPO una oferta de negociación. "Además", señaló, "esta institución no negocia con bandas terroristas". Para el director general, la difusión de este tipo de noticias es "una forma de crear falsas expectativas a los presos en huelga de hambre".

Las reclusas que ayer fueron obligadas a dejarse alimentar son: Josefina García Aramburu y Carmen López Anguita -ingresadas en el Hospital de Basurto, en Vizcaya- y Alicia Artímez y Eva Alonso -en el Hospital de Castellón- Las cuatro se en cuentran en grave estado.José Esteban, abogado de las dos primeras reclusas, anunció ayer que sus clientas han decidido recurrir la decisión de la magistrada María Pilar Robles García (ver EL PAÍS de ayer) y en tienden que en ningún momento han perdido la capacidad para determinar su actitud, cuestión negada en el auto judicial citado. Según manifestó Esteban, el recurso se basará en que las reclusas "están lúcidas y que su decisión de continuar la huelga de hambre está meditada". Las dos internas fueron obligadas ayer a dejarse alimentar y para ello fueron atadas a las camas, según su abogado. El parte médico del hospital de ayer indica que se procedió "al inicio de nutrición enteral y parenteral".

Por otro lado, el juez de vigilancia penitenciaria de Castellón, Ernesto Alberola, ha autorizado la alimentación artificial de las dos reclusas de los GRAPO que se encuentran en el hospital de Castellón. Se trata de Eva Alonso y Aficia Artímez, informa Santiago Navarro. El recluso Fernando Rodríguez Blanco, ingresado en el Hospital General Penitenciario de Madrid, abandonó ayer la huelga de hambre. Según fuentes penitenciarias, con este son nueve los presos de los GRAPO que han abandonado la huelga. Según abogados de los presos, sólo son cinco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 16 de enero de 1990.

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