El Gobierno mantendrá los mismos recursos para la formación en 1990

El Gobierno no está dispuesto a ampliar los fondos que se dedican a la formación profesional, "al menos para 1990", según ha anunciado el titular del Ministerio de Trabajo, Manuel Chaves. A su juicio, ahora "lo importante es aprovechar adecuadamente los recursos económicos que ya existen", y lo único que están dispuestos a discutir es "la manera de incentivar la participación de las empresas". CC OO, UGT y la patronal no lograron acordar qué tipo de participación pueden tener los sindicatos en los planes de formación después de seis horas de debate.

El Gobierno ha declarado explícitamente la eficacia de llegar a un acuerdo tripartito con los sindicatos y CEOE en materia de formación profesional en mesas paralelas al proceso de concertación. La formación profesional es un punto básico de la política de empleo, según reconoció Manuel Chaves, de modo que los acuerdos que se adopten en estas materias condicionan la negociación sobre contrataciones que hoy se abre entre las centrales y los representantes del Ejecutivo.Los puntos más delicados de la formación profesional son los que afectan a la gestión de los fondos, la participación de los trabajadores en los planes y el derecho a la formación profesional. Las ejecutivas de los sindicatos y la patronal que ha sido denominada por CEOE la comisión de los 15, no lograron acordar ninguno de estos temas después de tres horas de debate. La participación de los sindicatos en los planes fue el principal tema de discusión. Los empresarios acordaron valorar la última oferta de las centrales, en la que se propone la participación en el diseño y desarrollo de los planes sectoriales de formación y dejar que la negociación colectiva aborde el papel de los sindicatos en la formación profesional dentro de las empresas.

Con respecto a la gestión, las partes han estado valorando la posibilidad de cogestionar de manera independiente los fondos que se dedican a la formación de los empleados, de modo que la Administración se dedicara exclusivamente a gestionar las ayudas que provienen del Fondo Social Europeo

El ministro de Trabajo se ha mostrado en contra de esta forma de gestión. El único aspecto negociable al respecto es "aprovechar adecuadamente los recursos económicos" que ya existen.

En lo que se refiere a la intervención de los representantes legales de los trabajadores en los planes de formación, el ministro aclaró que el Gobierno está a favor de la participación aunque bajo el "arbitrio de las empresas". Pero, según ha constatado la Administración, en la mayoría de los casos las empresas están únicamente obligadas a informar a los sindicatos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 10 de enero de 1990.

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