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Ningún avión militar español informó del aterrizaje del reactor marroquí en Córdoba

El director del aeropuerto de Córdoba, Jesús Pardo, señaló el jueves que la torre de control de ese aeródromo no recibió comunicación de ningún caza de la Fuerza Aérea Española informándole que iba a aterrizar el birreactor de la casa real de Marruecos que presumiblemente había interceptado en la vertical de Morón de la Frontera (Sevilla).Pardo añadió que el birreactor de la casa real de Marruecos -que ayer sábado despegó rumbo a Rabat- apareció sin que nadie lo esperara sobre la vertical del aeropuerto cordobés volando a baja altura, lo que en el código internacional significa pedir permiso para aterrizar. La torre de control concedió este permiso mediante una señal luminosa verde.

Esta versión ha hecho dudar al personal del aeropuerto de Córdoba sobre la de que F-1 interceptara. el vuelo del Gulftream de la casa real marroquí y, lo acompañara hasta Córdoba. "De haberlo hecho", comenta Diego Clavero, piloto que más tarde llevaría a seis pasajeros del avión marroquí a Sevilla, "el caza debería haber informado obligatoriamente a la torre de control de Córdoba de que iba a aterrizar un avión con problemas de comunicación". Y añade: "A ningún piloto militar se le hubiera ocurrido obligar a birreactor aterrizar en Córdoba dadas las reducidas dimensiones de la pista de este aeropuerto", de 1.280 metros.

Sevilla, mejor aeropuerto

A este respecto, Clavero añadió que de haber interceptado el caza al avión marroquí "hubiera sido más lógico que lo acompañara hasta el acopuerto de Sevilla", cuya pista de aterrizaje es de mayor longitud que la del aeródromo cordobés.

El piloto añadió que cuando volvía hacia Córdoba desde Sevilla, el centro de control de esta provincia le dijo por radio que Defensa solicitaba información sobre los pasajeros que había trasladado al aeropuerto sevillano de San Pablo. Clavero remitió al controlador a que consultara a la policía sevillana.

Un auxiliar de pista recuerda que el piloto del birreactor, Ahmed Boudrid, preguntó al bajar del aparato donde se encontraba. Tras ser informado de que había aterrizado en Córdoba, el comandante, marroquí se echó las manos a la cabeza y exclamó: ¡Córdoba,Córdoba!.

El birreactor de la casa real ha sido reparado por técnicos británicos y marroquíes que se desplazaron a Córdoba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 1990