LA CAÍDA DEL 'CONDUCATOR'

Reacción entusiasta y ofertas de ayuda en Europa y EE UU

El Gobierno de Estados Unidos acogió ayer con entusiasmo la caída de Nicolae Ceaucescu en Rumanía y dijo que Washington está preparado para ofrecer su ayuda al nuevo régimen si éste se encamina hacia la democracia. Similar reacción de alegría se produjo ayer en la sede de la OTAN en Bruselas, mientras la Comunidad Europea (CE) manifestaba su disposición a enviar ayuda a Bucarest."Hoy, 22 de diciembre, Rumanía parece haberse liberado del terrible peso de la dictadura", afirmó el portavoz de la presidencia norteamericana, Marlin Fitzwater.

"Los ideales de libertad y democracia parecen imponerse en Europa central y oriental", afirma el secretario general de la OTAN, Manfred Wörner, en su comunicado, en el que expresa su esperanza en que la situación en Rumanía evolucione de forma pacífica.

El presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, indicó ayer, por su parte, que la CE está dispuesta a enviar ayuda urgente a Rumanía después del derrocamiento del dictador, Nicolae Ceaucescu.

Delors, que asiste a las conversaciones euro-árabes en París, agregó que el derrocamiento de Ceaucescu es un "día festivo para Rumanía y para Europa".

Por su parte, los 12 ministros de Asuntos Exteriores de la CE se reunieron a primeras horas de la tarde de ayer en la capital francesa para tratar las formas de ayuda al nuevo régimen que se trata de implantar en Rumanía, según informó el jefe de la diplomacia de Francia, Roland Dumas.

"Ayuda inmediata"

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí

La reunión de ministros sustituye a una prevista anteriormente de los directores generales. Los nuevos acontecimientos de Bucarest justificaron la celebración de un encuentro a mayor nivel. Los doce expresaron su voluntad de aportar a Rumanía "la ayuda inmediata y la cooperación de la que la había privado injustamente Ceaucescu".

El presidente del Parlamento Europeo, el español Enrique Barón, expresó su "profúnda satisfacción" por el derrocamiento de la dictadura rumana.

Los dirigentes europeos coincidieron todos en su satisfacción por el fin del régimen de Ceaucescu. El ministro español de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, se mostró alegre, pero a la vez preocupado "por las eventuales represalias, venganzas y ajustes de cuentas" que pudieran ocurrir.

La primera ministra británica, Margaret Thatcher, alabó "al valiente pueblo rumano", que "ha retomadó su libertad". Añadió: "Es una noticia maravillosa [la caída]. Debemos recordar a los héroes que no se dejaron,avasallar por una tiranía sanguinaria".

El presidente francés, Frangois Mitterrand, dijo que "los rumanos son libres, y Europa respira".

Por su parte, el secretario general del Partido Comunista Italiano (PCI), Achille Occhetto, expresó su alegría por la caída de Ceaucescu y "su tiránico poder".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS