La tasa de paro descenderá al 15,3% en España, pese al enfriamiento de la actividad en el periodo 1990-1991

El crecimiento económico en torno al 4% del producto interior bruto (PIB) permitirá, pese a su ralentización, una nueva disminución sensible del índice de paro en España durante el período 1990-1991, según las previsiones económicas de la OCDE. Las cifras del desempleo serán, estiman los expertos, del 16,1% en 1990 y del 15,3% un año más tarde, dos puntos menos que en 1989. La inflación conocerá una cierta desaceleración en este período, situándose el índice de precios al consumo (IPC) en 6,3% en 1990 y en 6% en 1991.El déficit comercial aumentará hasta alcanzar un 7,5% del producto interior bruto (PIB), mientras que el de la balanza de operaciones corrientes se establecerá en un 4% del PIB en 1991, es decir, alcanzará 16.000 millones de dólares en 1990, frente a 11.400 en 1989, y 20.200 millones en 1991. La OCDE señala, no obstante, que parte de este déficit podría ser financiado por la entrada de "capitales autónomos, no generadores de deudas".

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La desaceleración de la inflación se producirá a consecuencia de la diminución de la demanda interior y de la moderación de los precios de las importaciones. Debido al elevado nivel de los tipos de interés y al aumento de la presión fiscal, el consumo privado pasará de un 5,5% en 1989 a un 3,7%, en 1990 y a un 3,4% en 1991, mientras que el consumo público sufrirá, asimismo, una ligera compresión (con índices del 3,5% y del 3,1% en los dos años analizados), contribuyendo al enfriamiento de la economía.

La disminución de la demanda interior debería también traducirse en una débil progresión de las importaciones netas. La tasa de importación de bienes y servicios se cifra en 10,7% en 1990 y en 8,5 % en 1991, frente a 15,8% en el año que termina. Las exportaciones, en cambio, deberían aumentar ligeramente en los dos próximos años, hasta un 5,2%, casi un punto más que en 1989.

Debido al estímulo de la demanda de mano de obra y a los ajustes sobre la inflación, el ritmo de crecimiento de los salarios podría alcanzar aún en 1990 algo menos del 8%, antes de antenuarse, según la OCDE.

La inversión fija crecerá, asimismo, fuertemente, hasta alcanzar un 16% del PIB en 1991, siete puntos más que seis años antes. Este progreso estará marcado por el considerable aumento de los gastos de las empresas en bienes de equipo, así como del sector público, a causa de los grandes proyectos de inversión en preparación.

En el año que termina, el déficit público debería situarse, según la organización internacional, en un 2,3% del PIB, pese a la política presupuestaria "prácticamente neutra" mantenida durante 1989.

Antes de establecer sus previsiones, la OCDE hace un repaso de la política económica del Gobierno español en 1989, año en que "han aparecido evidentes signos de recalentamiento, mientras la economía, entraba en su cuarto año de fuerte expansión". Entre las medidas de política económica, destacadas, figuran la entrada, en junio, de la peseta en el Sistema Monetario Europeo (SME), "lo que ha atenuado su apreciación en términos reales", y el giro restrictivo operado en julio con el objetivo de limitar el crecimiento de la demanda interior. Estas medidas, señala el informe, han significado una disminución de la masa monetaria (del 16,4% en el primer trimestre al 8,3% entre julio y octubre) y una nueva alza de los tipos de interés (9% en noviembre para los créditos a corto plazo).

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