Los mercenarios que controlaban las Comores comienzan su salida pactada con París

Seis de los 30 mercenarios blancos que controlaban las islas Comores desde el golpe de Estado del pasado 26 de noviembre partieron ayer de las islas con destino a París, como resultado del acuerdo alcanzado ayer entre Bob Denard, jefe de los golpistas, y las autoridades francesas y surafricanas. Los demás tienen previsto partir hoy del archipiélago hacia París o a un país indeterminado, que puede ser Suráfrica. Las tropas francesas, mientras tanto, desembarcarán hoy en las isla para tomar el relevo de los mercenarios, según revelaron ayer fuentes dignas de crédito.

Denard aceptó comparecer ante la justicia francesa, que le persigue por las fechorías cometidas en el golpe de Estado perpetrado en Benin en 1977. El jefe de los mercenarios, francés de 60 años, pidió también la presencia de la Prensa, cuando la mayoría de los enviados especiales de los diarios franceses fueron expulsados de las islas por sus hombres en los primeros días del golpe.Denard y sus hombres tomaron el poder en la noche del 26 al 27 de septiembre después de asesinar al presidente Ahmed Abdallah, que recibió cinco balazos.

Cambio de actitud

El grupo de mercenarios europeos había colocado en el poder a Abdallah en 1978 con la bendición francesa tres semanas después de que el archipiélago, situado en el Oceano Índico entre Mozambique y Madagascar, lograra la independencia.Sin embargo, Francia ha presionado política y militarmente para acabar con la desastrosa imagen de una de sus ex colonias en manos de una treintena de mercenarios blancos que toman el poder tras el asesinato del hombre al que, en teoría, deberían proteger.

Denard, -quien controlaba la única fuerza armada del archipiélago integrada, según sus afirmaciones, por 750 soldados- pidió a París el envío a Moroni, la capital, de un oficial para que negociara con él una "salida honorable" así como las cuestiones relativas a la seguridad con el fin de evitar un "baño de sangre" debido a un "ajuste de cuentas" entre la población.

El acuerdo para la salida de los mercenarios se produjo después de que París desplegara cuatro barcos de guerra ante las costas de las Comores procedentes de la isla vecina de Mayotte, territorio francés.

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Estos movimientos militares -oficialmente destinados a una eventual evacuación de los 1.600 franceses residentes en Comores- acabaron probablemente por convencer a Denard de que no podía luchar contra la oposición de "dos superpotencias", refiriéndose a Francia y a Suráfrica.

Signo de cambio en Pretoria

El régimen del apartheid, antiguo aliado de Denard, se ha situado en este conflicto junto a Francia, en una alianza impensable hace unos meses y una muestra también de los cambios que se desarrollan en Pretoria.Denard concedió el miércoles una conferencia de prensa en la que explicó su versión del asesinato de Abdallah, que calificó de "accidente". El presidente, según el jefe de los mercenarios que hoy viajará a París, resultó muerto por los disparos del sargento Jaffar, uno de sus guardianes, presa del pánico ante un ataque del palacio presidencial por parte de militares rebeldes "cuyos objetivos no estaban claros". Después de matar a quien debía proteger, el sargento resultó muerto por un capitán de la guardia, según esta versión.

La población de las Comores, donde las escuelas están cerradas desde el golpe, ha mostrado su hostilidad hacia los mercenarios y sus deseos de que éstos abandonen el país y se celebren elecciones libres, en diversas protestas callejeras.

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