El sumario por escuchas a Garaikoetxea acaba sin examinar el piso de las grabaciones

La Audiencia de San Sebastián ha dado por concluida la instrucción del sumario por la escucha al ex presidente del Gobierno vasco Carlos Garaikoetxea sin efectuar ninguna investigación en el piso desde donde presuntamente se iban a grabar las conversaciones telefónicas. Esta vivienda de Zarautz (Guipúzcoa) conserva idéntica estructura que la descrita ante el juez por el acusado Martín Epalza, que confesó su intervención en la operación e implicó al ex consejero de Interior del Gobierno vasco Luis María Retolaza.

La vivienda, situada en el número 6-A de la calle de Etxepare, es propiedad de Milagros Fernández Azkue y está alquilada en la actualidad por Víctor Zabala, empleado de Telefónica. En el pequeño vestíbulo hay adosado a la pared un teléfono tipo góndola de color crema. La conexión del aparato a la red se encuentra en una pared contigua, oculta por una cómoda de madera maciza con tapa de mármol, dificil de mover por una sola persona a causa de su peso.Estos elementos no han sido modificados por el actual inquilino desde que alquiló la vivienda hace un año, según ha declarado a este periódico. Tanto el teléfono como el mueble son citados por Epalza, miembro de la Ertzaintza (policía autónoma), en una de sus declaraciones ante el juez de San Sebastián. El ertzaina se refiere a la cómoda y destaca el peso elevado de este mueble, que no coincide con su apariencia. Epalza, según su confesión, se vio obligado a separar el mueble de la pared para intercalar una grabadora entre la toma de red y el teléfono góndola.

Conexión 'chapucera'

El actual inquilino del piso recuerda el estado de la conexión telefónica cuando llegó a la vivienda porque instaló algún supletorio. Era "chapucera", según afirma, y consistía en la unión de los dos cables retorcidos cubierta con cinta aislante.También considera anómalo en una instalación de la Compañía Telefónica el estado de la caja de conexión empotrada en la pared, abierta y sin ninguna tapa. Los restos de papel pintado doblado en el interior sugieren la posibilidad de que quedara cerrada con este material y luego alguien la abriera, hundiendo el papel en el hueco.

La vivienda no ha sido visitada por nadie relacionado con la investigación de las escuchas. En el sumario, que se encuentra a la espera de la calificación del fiscal, no consta ninguna diligencia efectuada en este piso, según fuentes jurídicas. El letrado de la acusación particular, Javier Beramendi, solicitó en el curso de la instrucción un desplazamiento al piso para comprobar la veracidad de los detalles aportados por el ertzaina Epalza. La práctica de la prueba fue considerada sin interés y denegada por el juez ponente, el magistrado Joaquín Pagés.

La intervención ilegal del teléfono de Garaikoetxea fue denunciada en el juzgado por Telefónica el 21 de agosto de 1986, cuando arreciaban las expulsiones en el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y comenzaba el proceso de creación de Eusko Alkartasuna (EA). Dos días antes, un equipo de la Ertzaintza y de la Consejería de Interior, siguiendo órdenes superiores, había acudido a Zarautz para intervenir el aparato del ex lehendakari, según la confesión de Epalza. Telefónica no se ha personado en el sumario pese a que la manipulación se hizo en sus instalaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de noviembre de 1989.

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