La revisión del catastro permite conocer 5,3 millones de viviendas sin censar en los últimos cinco años

La revisión del catastro urbano ha permitido aflorar 5,3 millones de viviendas que no estaban censadas en los últimos cinco años. En 1984 sólo estaban censadas 14,3 millones de viviendas, por un valor medio de un millón de pesetas cada una. El censo incluye ahora 19,6 millones de viviendas, con un valor catastral medio, de 2,2 millones de pesetas. La cuota media que paga cada vivienda al catastro es de unas 10.000 pesetas, lo que permitirá una recaudación Por este concepto de más de 200.000 millones de pesetas.

El Centro de Gestión Catasatral y Cooperación Tributaria -un organismo autónomo dependiente de la Secretaría de Estado de Hacienda y que preside ,José Borrell- inició en 1984 una revisión general de las viviendas censadas, con el doble objetivo de conseguir un censo completo de viviendas y de establecer unos valores catastrales realistas para que, posteriormente, los ayuntamientos puedan fijar unos tipos de gravamen más moderados.La actualización de los valores catastrales estará ultimada en 1991, según anunció ayer el director general del centro, Javier Russinés. Ya han sido revisados 4.000, de un total de 7.500 municipios, desde 1984, a los que corresponden 15,7 millones de viviendas, frente a un total de unos 21 millones de viviendas. Quedan por revisar los 3.500 municipios más pequeños, que sólo aglutinan unos cinco millones de viviendas.

Las viviendas censadas hasta este año ascienden a 19,6 millones, 5,3 millones más que en 1984, de los que menos de la mitad son de nueva construcción. El valor catastral medio por vivienda es de 2,2 millones de pesetas, lo que supone que el valor catastral del total de viviendas del país ronda los 40 billones de pesetas, frente a los 16 billones de 1984. La recaudación por la contribución urbana ha aumentado un 40% en los últimos tres años. El total recaudado en 1987 era de 150.000 millones de pesetas, el año pasado fue de 166.000 millones y éste rondará los 210.000 millones de pesetas.

En la actualidad el valor catastral de las viviendas de las grandes ciudades representa un 20% del valor de mercado, y en los restantes municipios revisados hasta ahora llega al 40%. El objetivo de la Administración es que llegue a representar un 70% del valor de mercado.

Para ello, se revisará el catastro por tres vías. En primer lugar, la ley reguladora de Haciendas Locales prevé la modificación de los valores catastrales cuando se produzca una diferencia sustancial entre éste y el valor de mercado. La definición de cuánto es una diferencia sustancial tendrá que esperar al decreto que desarrolle esta ley; además, cada ocho años está prevista la revisión de los valores catastrales y, por último, cada año, los Presupuestos del Estado los actualizan.

La revisión de valores catastrales debe ir acompañada de una disminución de las tarifas para que no se traduzca en un fuerte aumento de la presión fiscal por este concepto. La reducción de las tarifas corresponderá a los a3runtan-fientos ya que, desde enero del próximo año, serán éstos y las diputaciones los encargados del cobro, gestión e inspección tanto de la contribución urbana como de las rústica.

Los ingresos por la contribución rústica son muy inferiores a los que se obtienen por la urbana. En primer lugar porque 6,1 millones de propietarios (titulares catastrales) de fincas rústicas, de los7,3 millones que en total poseen los 45 millones de hectáreas que hay disponibles en España, están exentos del pago de la contribución territorial rústica. El resto paga una cuota anual total de 6.700 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de noviembre de 1989.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50