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La lluvia agravó ayer los atascos en Madrid

El colapso circulatorio volvió a adueñarse ayer del centro de Madrid y de las vías de acceso a la capital. La lluvia fue la causante de estos atascos, que hicieron que la Policía Municipal apenas pudiera destacar alguna calle como la más conflictiva. "Todo está fatal", dijeron. Mientras, la comisión de seguimiento del Plan de Accesos anunciaba que la futura M-40 costará 50.000 millones de pesetas y tendrá 60 kilómetros.

Por la mañana el atasco ya se vio venir. Los principales accesos a la capital registraron fuertes retenciones, al igual que el centro de la ciudad. La lluvia, que provocó diez colisiones por alcance, agravó los problemas especialmente en la zona de Cristo Rey, donde se construye un paso subterráneo, y en el cruce entre el Paseo de la Castellana y Raimundo Fernández Villaverde, por donde cada día circulan 200.000 vehículos. Varios concejales del Ayuntamiento, entre ellos el de Circulación, Eduardo Larraz, se vieron atrapados al mediodía en el colapso de este último cruce.Durante todo el día las calles estuvieron repletas de vehículos. Según el Gabinete Municipal de Información de Tráfico, las principales vías de la ciudad estuvieron en algunos momentos ocupadas al 95% de su capacidad total.

Saturación

La persistencia de la lluvia durante la tarde agravó la congestión. La luces rojas del panel de control de tráfico de la Policía Municipal, que indican que las calles están saturadas, estuvieron encendidas toda la tarde, según una fuente del citado cuerpo. Los vías que se llevaron la peor parte fueron la M-30, plaza de Cristo Rey, Reina Victoria, Cuatro Caminos, Gran Vía y paseo de la Castellana.

Por otro lado, la comisión de seguimiento del Plan de Accesos, integrada por el Ayuntamiento, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU), visitó algunas de las obras más avanzadas del proyecto. Una de las zonas que recorrieron fue el único tramo de la M-40 en servicio, el denominado acceso Norte a Mercamadrid, de unos cuatro kilómetro, que ha costado 2.000 millones.

Fernando Menéndez, director de Transportes de la Comunidad, apuntó que la M-40 entrará en servicio en 1991, "salvo el tramo que enlazará las carreteras de Burgos y La Coruña, de unos 20 kilómetros, cuyo recorrido aún está por determinar". La duda está en si el trazado pasará por las inmediaciones del monte de El Pardo o por la zona conocida por Valdemartín.

Rafael Fernández, director de Carreteras del MOPU, señaló durante la visita que ya se han invertido casi 50.000 millones de los 100.000 que prevé el plan. "No obstante, únicamente está terminado y en servicio el 15% de lo previsto en el plan", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de noviembre de 1989

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