Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La paralización de la presa de Nagymaros enfrenta a Hungría con Checoslovaquia

Hungría y Checoslovaquia enfrentan una nueva crisis en sus ya deterioradas relaciones por la decisión del Parlamento en Budapest de paralizar definitivamente la construcción de la central hidroeléctrica danubiana Nagymaros. El proyecto de este gigantesco complejo a orillas del río Danubio, que comenzó en 1977, fue creado conjuntamente con el de la central hidroeléctrica de Gabcicovo, en Checoslovaquia, con la idea de un sistema operacional conjunto.La paralización definitiva de las obras fue aprobada la noche del martes por una amplia mayoría de 186 votos a favor, 7 en contra y 74 abstenciones. La centra de Nagymaros se convirtió en un símbolo de la oposición magiar, y en mayo pasado, como resultado de prolongadas protestas masivas de grupos ecologistas, tuvo que dejar de ser construida.

El Gobierno en Budapest ya recibió una nota de protesta desde Praga -entregada personalmente al embajador húngaro en Checoslovaquia- en la que se amenaza con el cobro de indemnizaciones por el abandono del proyecto por parte de Hungría. Budapest no ha dado respuesta oficial, pero funcionarios del Gobierno han declarado que "habría que revisar las normas del Derecho Internacional". La central de Nagymaros contó asimismo con financiación de Austria, país que también ha anunciado que cobrará a Hungría las pérdidas.

La reunión de los primeros ministros de Hungría y Checoslovaquia, Miklos Nemeth y Ladislav Adamec, realizada hace más de una semana y destinada a negociar soluciones para el problema Nagymaros-Gabcicovo, fue un rotundo fracaso, y a ambos políticos no les fue posible entregar un comunicado conjunto o elaborar un argumento común en la conferencia de prensa al término de la reunión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 1989