Ir al contenido
_
_
_
_

El 'grupo de los ocho' propone impulsar en 1992 la integración latinoamericana

Los siete presidentes del llamado grupo de los ocho (Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Uruguay y Venezuela, excluido temporalmente Panamá, dada su situación política) expresaron, como resultado más palpable de la cumbre de 28 horas de Ica (Perú), la voluntad de dar en 1992 un impulso decisivo a la integración latinoamericana.

La cumbre de Ica dejó mal sabor de boca, sobre todo por la apresurada desbandada de los presidentes, un día antes de lo programado inicialmente, y batió todas las marcas imaginables en desorganización. Faltó, por primera vez en la clausura de una cumbre, un presidente, el colombiano Virgilio Barco, quien abandonó apresuradamente Ica para poder saludar en Bogotá al presidente francés, François Mitterrand. No se leyó públicamente la declaración de Ica, que sólo quedó citada de pasada en un comunicado conjunto de los presidentes. Tampoco se celebró en esta ocasión la habitual conferencia de Prensa.

Las condiciones de partida para la cumbre eran sin duda desfavorables. La dinámica de grupo venía marcada por la presencia de tres novatos: el argentino Carlos Menem, el mexicano Carlos Salinas y el venezolano Carlos Andrés Pérez.

Los otros cuatro presidentes son el resto del grupo fundador, que empezó en Acapulco (México) hace dos años y que ahora deberán dejar el puesto a sus sucesores por celebrarse elecciones en Brasil, Colombia, Perú y Uruguay.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_