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Tribuna:SOLUCIONES AL DESEMPLEO JUVENIL

La Propuesta Sindical Prioritaria, una apuesta con los jóvenes

FRANCISCO MORENO CHAMORROLa Propuesta Sindical Prioritaria (PSP) ofrece, a juicio del autor, ofertas concretas y plausibles para la solución del desempleo juvenil. Esas medidas hacen hincapié en la formación profesional, la revisión de las actuales modalidades de contratación en prácticas y el fomento de los contratos indefinidos.

No descubrimos nada nuevo al afirmar que los jóvenes constituyen el sector más afectado por el desempleo y por condiciones de trabajo en precario o sumergidas, viéndose obligados a contemplar su futuro como una realidad oscura o incierta. Situación de la que los jóvenes son bastante conscientes, como demostraron antes y durante el 14-D, obligando al Gobierno a guardar el PEJ (Plan de Empleo Juvenil) en algún cajón de la Moncloa. Pero para algunos lumbreras del Gobierno parece como si aquella participación juvenil no les hubiera afectado, y vuelven a la carga con los argumentos de siempre: la negociación colectiva es un freno para la contratación de jóvenes, debido a los salarios "tan altos de entrada".Esto es lo que nos venía a decir el ministro de Economía, en un estudio publicado recientemente. Cabría recordarle que la naturaleza de los empleos a los que acceden los jóvenes se caracteriza por ser los menos cualificados, sin posibilidades en muchos casos de promoción y, por tanto, los peor pagados. Casi un 70% de los salarios de los jóvenes están por debajo del SMI.

No, los costes salariales no son la causa de la falta de inserción laboral del joven. Además, desde el Gobierno, ya se han encargado de facilitarles a los empresarios mano de obra barata, rompiendo el principio de a igual trabajo, igual salario, estableciendo un salario mínimo diferente para los jóvenes de 17 años y otro distinto para los de 16, enmascarando la antigua figura del aprendiz, cuando el Estatuto de los Trabajadores no plantea ninguna diferenciación por cuestión de edad y obliga al empresario a pagar por la prestación de un trabajo igual el mismo salario. Por tanto, no es la negociación colectiva un freno, más bien ésta corrige las desigualdades que se producen y que el Gobierno alimenta con sus decisiones.

Otro argumento del Ministerio de Trabajo es el de la falta de experiencia profesional. Si la inexperiencia profesional fuese un obstáculo, ¿por qué casi 500.000 jóvenes que trabajaron alguna vez hoy no encuentran un puesto de trabajo, y ¿por qué los empresarios no reconocen las titulaciones profesionales? Tenemos que empezar a desmitificar esta supuesta barrera de la inexperiencia profesional. Aunque reconozcamos la necesidad de aumentar la formación profesional, ésta, por sí sola, no resolverá el problema, debido al desfase existente entre la demanda de trabajo y las colocaciones que se ofertan. Y además el actual sistema de formación es absolutamente ineficaz, como reconocen los propios jóvenes en un estudio que estamos realizando en las escuelas-taller y casas de oficio.

En la actualidad las dos únicas fórmulas de contratación para jóvenes son las de prácticas y formación que se han visto desvirtuadas en su aplicación, convirtiéndose en la inmensa mayoría de los casos en otra vía de contratación en condiciones de precariedad.

Medidas concretas

Es partiendo de todo lo anterior donde cabe situar la Propuesta Sindical Prioritaria, una propuesta que recoge las demandas más sentidas por los jóvenes, desarrollando ese derecho reconocido en la Constitución, de un empleo digno y de calidad e intentando acabar con ese sentimiento de resignación al que nos conduce la política de empleo gubernamental, aquello de que más vale esto que nada. Considerando a los jóvenes ciudadanos de segunda clase y aspirantes a los trabajos más precarios.

Con la Propuesta Sindical Prioritaria, CC OO y UGT pasamos de la denuncia a la alternativa, en una palabra, pasamos a la ofensiva, ofreciendo cauces de solución al fenómeno del desempleo juvenil y sus consecuencias. Integrando en la propuesta medidas de formación, empleo y prestaciones.

Medidas tales como:

- Elaboración de un plan de choque de formación profesional para aquellos sectores de jóvenes que provienen del fracaso escolar.

- Garantizar dos años de preparación profesional para los jóvenes, con una reforma de la formación profesional que asegure una calidad en la formación y responda a las necesidades del sistema productivo.

- Establecer un servicio público de información y orientación profesional, coordinando lo formativo con lo laboral.

- Establecer un sistema único de certificaciones y homologaciones profesionales que reconozcan la experiencia y la formación profesional adquirida.

- Elaborar una normativa clara para las escuelas-taller y casas de oficios, que conviertan a éstos en experiencias útiles.

- Revisar las modalidades de contratación en prácticas y para la formación que realmente sirvan para lo que fueron creados general empleo.

- Establecer topes porcentuales máximos de jóvenes con contrato en prácticas y de formación en función de las plantillas de trabajadores fijos, discriminando positivamente en favor de su transformación en indefinidos.

- Extender la cobertura por desempleo a los jóvenes parados de larga duración.

- Establecer un salario Social para aquellas situaciones no cubiertas por el desempleo, en las que se encontrarían un colectivo juvenil amplio y marginado socialmente.

- Promoción de viviendas públicas de alquiler que den respuestas a las necesidades sociales de un gran número de ciudadanos, entre ellos jóvenes.

La PSP, pues, se sitúa en la realidad del presente, proyectándose hacia un horizonte optimista, renovando el compromiso adquirido con los jóvenes tras el 14 D, y donde la participación es fundamental para que esta apuesta se abra camino.

Francisco Moreno Chamorro es secretario de Juventud de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de octubre de 1989