Presunto suicidio de un iraní cuando la policía iba a expulsarle a su país
Mojtaba Shattah, iraní de 39 años, saltó el pasado martes del octavo piso de su vivienda, en el número 97 de la calle Tembleque, de Madrid, cuando la policía le acompañaba para que recogiera sus efectos personales después de que se decretara su expulsión de España y su regreso a Irán. Shattah resultó muerto. Un motivo burocrático impidió que el iraní fuera reconocido como refugiado político a su llegada a España en 1982, tras huir de su país, por persecución política, a través de la frontera de Paquistán. Este problema fue, al parecer, el que impidió remediar la situación ilegal en la que se encontraba.
En octubre de 1982, mientras se estaba tramitando su expediente para ser reconocido como refugiado, tuvo conocimiento de que su familia había huido a Paquistán. Según las organizaciones de refugiados consultadas, Shattah tuvo que renunciar a su solicitud de refugio y asilo en España cuando decidió viajar a este país asiático en busca de sus allegados. Después de que las pesquisas para localizar a su familia resultaran infructuosas, el iraní volvió a España, dónde ya no pudo regularizar su situación.
Cuando el pasado día 12 se inició el primer paso para su expulsión, la organización de refugiados Comisión Española de Ayuda a Refugiados solicitó a la delegada del Gobierno, Ana Tutor, que paralizara el trámite por "el grave peligro que correría su vida".


























































