COLMENAR VIEJO

Jugar al bingo

En el segundo festejo del abono colmenareño pareció desarrollarse, además de una corrida de toros, una partida de bingo. Los diestros actuaron dentro de sus líneas características, pero ninguno completó el cartón del triunfo total.El que hizo líneas toda la tarde fue José Luis Parada. Para ser exactos, más que hacerlas, las tiraba, desconfiado e impotente. Juan Antonio Ruiz Espartaco se movió en su primer enemigo en su línea: entregado y ventajista, aunque extrajo bellas suertes. En el peligros quinto, un morlaco que salió enterado y sembró el páncio entre su cuadrilla, se salió de su línea fácil y lo lidió en una valerosa porfía aguantando tarascadas y coladas.

La línea de su hermano, Espartaco Chico, es la propia de un recién alternativado. Lanceó con quietud y arte al tercero, al que muleteó con cierta clase hasta que se apagó su embestida. Con el sobrero, una cáncana mucho más inválida que el que había sustituido, y que también debió devolverse, aguantó el chaparrón de objetos que lanzaron desde los tendidos y se limitó a abreviar.

Ruchena / Parada, Espartaco, Espartaco Chico

Cinco toros del marqués de Ruchena, bien presentados, de juego desigual, flojos. 6º, sobrero del conde de la Maza, anovillado e inválido. José Luis Parada: pitos; bronca. Espartaco: oreja; vuelta. Espartaco chico: palmas; silencio. Plaza de Colmenar, 27 de agosto. Segunda corrida de feria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 27 de agosto de 1989.