Pragmatismo económico en Latinoamérica
Latinoamérica se está desmoronando. Tras una década de lucha para pagar la deuda, se está produciendo una descapitalización. La infraestructura se deteriora, los teléfonos no funcionan y los apagones de luz son moneda corriente. Argentina, Brasil, México y Venezuela corren el peligro de pasar a ser naciones que no tienen desarrollo económico. El Primer Mundo, los países industrializados, deberían hacer algo para evitarlo.De forma sorprendente, la crisis económica ha hecho florecer en los líderes de estos países un nuevo pragmatismo que se plantea un reto: conseguir estrategias de desarrollo que creen riqueza para poderla repartir. En México, por ejemplo, se mantiene el monopolio de Pemex sobre el petróleo nacional, pero el Gobierno de Salinas de Gortari ofrece concesiones a los extranjeros en la industria petroquímica y en otras industrias y servicios fundamentales en la economía del país. Otros países, como Jamaica y Venezuela, están abriéndose igualmente a la inversión extranjera.
Ahora es el turno de los países industrializados. Ellos deben dar una respuesta a las iniciativas latinoamericanas. Estados Unidos, con el apoyo de otros países del grupo de los más industrializados, debe luchar para conseguir cambios legales para aminorar el problema de la deuda. Sin la respuesta de los países ricos, el pragmatismo latinoamericano puede perderse sin dar frutos.
9 de julio


























































