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EL MAYOR AJUSTE ECONÓMICO DESDE 1984

El nuevo plan, una forma contundente de enfriar la economía, según José Borrell

CARLOS SCHVARTZ, El secretario de Estado de Hacienda, José Borrell, calificó ayer de medidas transcendentales la aplicación de coeficientes a las cesiones de activos a clientes por parte de las entidades bancarias, la recalificación de los seguros de primas únicas y la aplicación de retenciones a las cuentas financieras respaldadas con letras del Tesoro. Dijo además que "asistimos al final del primer acto de la reforma fiscal", y afirmó que se evitó subir las retenciones sobre la renta del trabajo porque están en línea con la tarifa.

Las medidas contenidas en el real decreto ley aprobado ayer en Consejo de Ministros suponen "una forma contundente de ayudar al enfriamiento de la economía", afirmó Borrell. El secretario de Estado dijo que cuantitativamente "el volumen de dinero, un billón de pesetas de 250 familias, hace del caso de los seguros de primas únicas un hecho grave".El Ministerio de Economía y Hacienda está procesando los datos correspondientes a la Caixa y la información se entrega al ministro a medida que se produce. Corresponde al titular de la cartera decidir si se debe o no dar información pública -jamás sobre individuos, sino globales- de este asunto como se hizo ya con algunos casos.

Borrell dijo que el motivo fundamental de la existencia de los sistemas de evasión a través de la denominada ingeniería financiera, es la existencia de una resistencia fiscal muy fuerte. "En el momento de la reforma fiscal en 1988 se dijo que era de esperar una contrarreforma. España introdujo un principio redistributivo muy fuerte y el concepto de fiscalidad progresiva y eso iba a determinar resistencias, todos lo sabíamos. ¿Por qué no hubo una contrarreforma? simplemente porque la batalla jurídica sobre la necesidad de informar, que duró de hecho seis años, permitió durante ese tiempo que una parte importante de los recursos de los españoles escaparan al control. Quien no controla, por carecer de información, no puede obligar a tributar", afirmó el secretario de Estado.

Borrell especificó además que el Gobierno había renunciado a incrementar las retenciones sobre las rentas del trabajo porque éstas están -en general- en línea con las tarifas de la renta con lo cual "el margen de incremento era nulo". Donde si había una brecha entre el tipo marginal y las retenciones era en las rentas del capital y esto determiné que los incrementos de retención se dirigieran allí, dijo. Respecto a la posibilidad de que el incremento de la retención en las rentas del capital se constituya en un castigo al ahorro afirmó que "no confundamos retención con tributación, la tributación sigue siendo la misma lo que ha variado es lo que se paga a cuenta".

El futuro

A la pregunta de si se podía descartar un incremento en las retenciones de las rentas del trabajo Borrell dijo que era absurdo descartar cosas que pueden ocurrir en el futuro. "Cómo puedo saber yo lo que se hará más adelante", añadió. Borrell rechazó las afirmaciones de la oposición de que el nuevo proyecto de ley sobre el IRPF "contenga algún elemento de amnistía fiscal". "La ley", dijo, "es lo más estricta que puede ser teniendo en cuenta la sentencia del Tribunal Constitucional".

Durante la sesión de clausura del seminario de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) auspiciado en la Universidad Menéndez Pelayo por el Banco Santander, el secretario de Estado manifestó que el sistema fiscal estaba en crisis.

Dramatizando la situación Borrell dijo que asistimos al final del primer acto de la reforma fiscal. "En noviembre habrá cambiado el decorado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de julio de 1989

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