El Museo de la Ciencia de Barcelona amplía su superfice en 2.000 metros cuadrados

El Museo de la Ciencia de Barcelona abrió ayer una nueva sala, de unos 700 metros cuadrados, que, con el nombre genérico de La Tierra, la Vida, el Hombre, introduce la experimentación biológica y geológica. Un salón de actos para 140 espectadores y tres aulas completan la ampliación, de 2.000 metros cuadrados de superficie. Por el museo, inaugurado hace ocho años, han pasado unos 2,2 millones de visitantes. Según la Fundación " Caixa, es el cuarto museo más visitado de España.

El museo, promovido por la Fundación La Caixa y situado en un edificio modernista de 1904, cuenta desde ayer con una superficie de casi 8.000 metros cuadrados. Las obras de ampliación, que han durado año y medio, han sido dirigidas por los arquitectos Jordi Garcés y Enric Soria.El espacio, nació hace ocho años con el objetivo de ser un instrumento de relación entre la ciencia y el mundo. En el primer año, visitaron el museo 161.582 personas y el año pasado 313.894, lo que, según los responsables del museo, lo convierten en el cuarto del país, tras los de El Prado, Picasso y Dalí.

El museo añade a su tradicional muestra, vinculada a la experimentación física, una nueva oferta de observación biológica y geológica, en la que el equipo técnico de la ampliación, dirigido por el físico Jorge Wagensberg, ha instalado incluso seres vivos.

A través de sofisticadas novedades tecnológicas, el visitante de la sala titulada La Tierra, la Vida, el Hombre, puede experimentar y observar la naturaleza del planeta azul en todos sus aspectos. Videodiscos interactivos, complicados ordenadores, microscopios con lupas añadidas son los utensilios que el curioso podrá utilizar en su investigación.

Viaje al Sol

El recorrido por la sala se inicia frente a una gran maqueta del planeta, en la cual el visitante puede experimentar fenómenos físicos, geológicos, hidrológicos y atmosféricos. Cataluña puede ser simuladamente sobrevolada por el visitante de la sala gracias a las imágenes recogidas por el satélite geoéstatico francés Landsat-5. Según Wagensberg, en una segunda fase de ampliación metodológica del espacio, se adaptará un vídeo que permitirá al público elegir el lugar concreto de Cataluña al que quiere viajar con la ilusión de un vuelo bajo.El área dedicada a la biología acoge seres vivos por primera vez en la historia del museo. Peces crípticos, cuyo camuflaje les permite confundirse con el fondo marino, y peces vistosos, que anuncian a sus depredadores las características venenosas de su piel, ejemplifican la adaptación de los animales al medio.

Un hormiguero gigante de metacrilato es una de las exhibiciones más espectaculares de la sala. El público puede observar cómo está hecho el habitáculo de las hormigas, pero a la vez comprobar qué color, manjar, temperatura y textura prefiere el animal cuando sale al exterior.

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