Los soldados soviéticos desaparecidos

La Unión Soviética y las guerrillas muyahidin han llegado al acuerdo para celebrar una nueva ronda de negociaciones sobre los soldados soviéticos desaparecidos en Afganistán. Aún no se conoce el lugar del encuentro ya que los muyahidin rechazaron una oferta soviética para que fuese en la Embajada de la URSS en Islamabad, pero en medios diplomáticos se afirma que las conversaciones comenzarán la próxima semana. Moscú mantiene que el número de soldados soviéticos desaparecidos en los 10 años que sus tropas permanecieron en Afganistán se eleva a 300. Se espera que las discusiones puedan conducir a un diálogo abierto que favorezca una solución pacífica a la guerra que padece el país.Tras el cese, la semana pasada, del jefe de la inteligencia militar (ISI), general Hamid Gul, el Gobierno de Benazir Bhutto parece haber adoptado una postura más flexible con respecto a Afganistán y está urgiendo al Gobierno provisional muyahidin a que se instale en el interior de Afganistán y tome medidas concretas conducentes a obtener un mayor apoyo dentro del país. Aunque se sigue negando a reconocer al presidente Najibulá, Pakistán entraría de nuevo en contacto con Moscú para impulsar la paz.

Los paquistaníes quieren que el Gobierno provisional muyahidin se reúna y obtenga el apoyo de los consejos tribales -jirgas- y de los líderes guerrilleros. Intentan asimismo que se establezcan los departamentos ministeriales y se convenza a los tecnócratas afganos para que colabore en la puesta en funcionamiento de la Administración pública. Las propuestas tratarían también de conseguir el difícil objetivo de que el Gabinete, integrado por representantes de siete grupos guerrilleros, hable con una sola voz e iniciar el diálogo con las fuerzas no comunistas de Kabul.

Pakistán procedería a reconocer al Gobierno interino una vez cumplidas estas condiciones. El presidente Najibulá se ha ofrecido ya a dialogar con los muyahidin a través de una comisión neutral. Fuentes bien informadas aseguran que los muyahidin establecerían plazos determinados para cada paso a dar en las negociaciones, el primero de los cuales sería establecerse en Afganistán. Añaden que Pakistán proporcionaría a los muyahidin misiles para proteger su base dentro de Afganistán, aunque prefiere que establezcan una tregua parcial. Kabul ha propuesto treguas y autonomía a los mandos militares si suspenden los combates. Los mujahidin estarían dispuestos a poner a prueba esta oferta.

El Gobierno paquistaní estudia lanzar una iniciativa internacional de paz que incluiría conversaciones con Moscú. Medios gubernamentales indican que Pakistán no haría ninguna objeción a la visita del ex rey de Afganistán, Zahir Shah, siempre que su presencia no provoque divisiones en el Gobierno interino. Zahir Shah, que permanece exiliado en Roma, cuenta con el apoyo de los elementos moderados afganos, pero no está bien visto por los fundamentalistas.

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