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Crítica:CANCIÓN
Crítica

La furia y la brisa

Lola Flores salió cantando "temperamento, pasión y furia es mi copla", y vino a ser una declaración de principios. Su presencia en el escenario fue volcánica, arrolladora, un torbellino de principio a fin, sin límite, sin control.Ella es la primera convencida de que su arte desaforado es excepcional -que lo es-, y transmite al público esa convicción. Hace y dice cosas que en otro artista rozarían el rídiculo, pero en ella mantienen al espectador constantemente en el filo de la emoción. Es una gran comunicadora, y no faltó la alusión a la Hacienda Pública: "parece que me voy a comer el mundo pero luego las depresiones son mayores. Por todas esas cosas que ustedes saben. Y más, y más". En ocasiones, Lola se confesaba así.

Paquita Rico y Lola Flores

Madrid. Teatro Nuevo Apolo, 18 de mayo.

Triunfo clamoroso de Lola, justificado por su sinceridad, por su verdad sin contemplaciones, por su genialidad evidente, que puso constantemente en pie a un público entregado.

Triunfó también Paca Rico, pero al lado de Lola es casi un iceberg, una escultura estática, una leve brisa que no llega a rizar la superficie de las aguas. El rugido de la furia y del genio brotaba a chorros, incontenible, de lo más profundo del cuerpo de la faraona.

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