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Finaliza sin acuerdo la reunión sobre la capa de ozono

La conferencia internacional denominada Salvando la capa de ozono, que terminó ayer en Londres, organizada por el Gobierno británico y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y a la que han asistido representantes de más de 120 países, finalizó sin que se tomara ningún acuerdo trascendente sobre el problema planteado por el uso de los clorofluorocarbonos (CFC) y halones, acusados de destruir la capa de ozono.

La petición formulada por los delegados de la República Popular China e India para que se creara una fundación internacional para la protección de la capa de ozono, con el objeto de ayudar a los países en vías de desarrollo a sustituir las tecnologías que usan estos gases dañinos por otras menos contaminantes, no ha encontrado eco alguno. Tal vez el único éxito haya sido el anuncio de que 20 países han dicho que piensan firmar el Protocolo de Montreal, y que otros 14 van a estudiar esta posibilidad.La primera ministra británica, Margaret Thatcher, durante el discurso de clausura de esta conferencia, fue tajante en este sentido y señaló que la "acción" se emprenderá en la reunión que los países contratantes del Protocolo de Montreal celebrarán en Helsinki a partir del 2 de mayo. "Tenemos el PNUMA", puntualizó Thatcher, "el Protocolo de Montreal, la Organización Meteorológica Mundial y el Panel Intergubernamental para Estudiar el Cambio Climático. Organizar ahora nuevas instituciones serviría sólo para distraernos de los problemas reales. Lo que tenemos que procurar es que más países firmen el Protocolo de Montreal".

El director general del PNUMA, Mustafá Tolba, anunció que si no se pone remedio a todos los problemas medioambientales que afectan al planeta, se corre el riesgo de enfrentarse a un desastre ecológico sólo comparable a una guerra nuclear. Tolba advirtió que los países en vías de desarrollo deben tener acceso a las nuevas materias primas a precios razonables, y que los países desarrollados tienen que ayudarlos en esta tarea. El director general del PNUMA advirtió que a mediados de los años noventa se van a empezar a sentir los primeros efectos.

No ha quedado claro si los agentes químicos sustitutivos de los CFC y los halones serán realmente inocuos para el medio ambiente.

[Por otra parte, la URSS "busca activamente" sustitutos de los gases clorofluorocarbonos que están dañando la capa de ozono, según afirmó ayer el portavoz del Ministerio soviético de Exteriores, Gennady Garasimo , informa Efe. También señaló que la URSS "cumple estrictamente" con el Protocolo de Montreal, cuya firma ratificó en noviembre del año pasado.

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