Constitución, caso omiso
Suplico publique esta carta con el fin de manifestar mi absoluta estupefacción ante los hechos ocurridos el día 3 de febrero de 1989, día en que fue destituido el equipo directivo del Centro Penitenciario de Jóvenes de Carabanchel.Como actriz profesional he tenido el gusto de colaborar con dicho centro durante cuatro meses, llevando a cabo un exitoso taller de teatro con 16 intemos. Esta labor y otras muchas actividades culturales han sido promovidas por el cesado director Francisco Guerra. Y todo ello pese a las resistencias de ciertos funcionarios que parecen hacer caso omiso de la Constitución en su artículo 25.2: "Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social", como yo misma he podido comprobar por su disposición y el trato dado hacia mi persona. Me pregunto si existe voluntad política de cumplir y hacer cumplir lo legalmente dispuesto. Si el objetivo es la reinserción social, ¿por qué se paralizan las iniciativas orientadas a cumplirlo? Si la cárcel no cumple su objetivo entonces es injusta, y responsables de esta injusticia son... ¿quiénes?- Sandra Toral Jiménez.


























































