La Iglesia propició el giro democristiano del PP

JUAN G. IBÁÑEZ / FRANCESC VALLS, Destacados miembros de la jerarquía de la Iglesia católica influyeron, en algún caso de forma decisiva, para facilitar la refundación de Alianza Popular, así como el entendimiento entre el líder conservador Manuel Fraga y el democristiano Marcelino Oreja, y el paso de la mayor parte de los integrantes de la Democracia Cristiana hacia el Partido Popular. Fraga se entrevistó con el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ángel Suquía, a mediados del pasado mes de noviembre. Y Suquía, a su vez, animó recientemente al líder conservador a entrevistarse con Marcelino Oreja.

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Polémica por el apoyo del Partido Popular Europeo

El presidente de la Conferencia Episcopal modificó a finales del año pasado la actitud de distanciamiento que había mantenido respecto a Alianza Popular durante muchos meses. Fuentes de la Democracia Cristiana (DC) han reconocido a este diario que el Partido Demócrata Popular celebró, en marzo de 1988, la convención en que transformó su nombre por el de Democracia Cristiana con el apoyo explícito de relevantes miembros de la Conferencia Episcopal, en particular de Fernando Sebastián. Éste ha mantenido muy buenas relaciones con Javier Rupérez, elegido en la citada convención presidente de la DC.Por motivos que los dirigentes aliancistas consultados afirman desconocer, los más destacados representantes de la jerarquía eclesiástica expresaron en el último trimestre del año pasado su complacencia por el proyecto de refundación de Alianza Popular. Ángel Suquía y Manuel Fraga mantuvieron en secreto una entrevista a comienzos de la segunda quincena de noviembre, en la cual el presidente de la Conferencia Episcopal se mostró favorable a una reconversión de AP que deparase un protagonismo de las señas de identidad demócratas cristianas.

Según algunas fuentes, en dicha conversación Suquía trató de favorecer el acuerdo entre Fraga y Marcelino Oreja. En aquellas fechas, este último aparecía como el promotor de que Alianza Popular se inclinase hacia las posiciones políticas del Partido Popular Europeo, que agrupa a organizaciones democristianas, y condicionaba a ello su incorporación al proyecto de Fraga.

El 18 de diciembre

El día 18 de diciembre -con motivo de la ordenación episcopal de Faustino Sainz Muñoz-, el nuncio del Vaticano en España, Mario Tagliaferri, animó a Javier Rupérez a que la Democracia Cristiana llegara a un entendimiento con Alianza Popular, según fuentes democristianas.

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Rupérez llegó a comentar en una reunión de la ejecutiva de la DC la inclinación que se estaba produciendo en la cúpula de la jerarquía eclesiástica a favor de la refundación de AP, la incorporación de Marcelino Oreja y el restablecimiento de la colaboración entre democristianos y conservadores para formar una altemativa frente al PSOE.

Hace unas semanas, el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Ángel Suquía, propició un encuentro entre Manuel Fraga y Marcelino Oreja, con el fin de que cuajara el proyecto del actual Partido Popular, según manifestaron fuentes eclesiásticas a este diario.

La reunión se celebró en presencia del cardenal, de acuerdo con las citadas fuentes, que señalaron la voluntad de un sector del episcopado de que exista un partido que recoja ciertos ideales cristianos, en oposición a la ofensiva laicista que, a su juicio, lleva a cabo el PSOE. Todavía no ha sido posible determinar la fecha exacta de dicha reunión, aunque sí se sabe que sirvió para ayudar a la creación de un clima inicial favorable a la idea de reagrupar el centro-derecha.

El escaso futuro que se le auguraba al Partido Demócrata Cristiano, que preside Javier Rupérez, hizo que la parte del episcopado favorable a la existencia de un formación confesional apostara por la opción FragaOreja. En medios próximos a la jerarquía eclesiástica se considera que el sector de obispos que apoya de forma abierta esta alternativa es claramente minoritario. Los dirigentes del actual Partido Popular solicitaron entre vistarse con algún otro miembro del episcopado español, con el fin de que su formación tuviera la legimitación eclesiástica, un objetivo que Fraga ha perseguido con poco éxito durante años.

No obstante todo ello, destaca, los miembros de la Conferencia Episcopal, entre ellos Agustín García Gasco, han recriminado su "precipitado" abandono de la DC a algunos de los cinco diputados que anunciaron que ingresaban en Alianza Popular el pasado mes de enero sin contar con la decisión de los órganos ejecutivos del partido. Dicho abandono rompió la estrategia de la DC para forzar una negociación en la que los democristianos pretendían rentabilizar la baza de su codesión. Algunos dirigentes demucristianos han atribuido postei iormente este abandono a co isejos de colaboradores de Oreja, con la pretensión de que ési e demostrase que no entraba en solitario en el PP, y a la vinculación al Opus Dei de algunos de los diputados tránsfugas.

En estos momentos, la DC lleva a cabo un proceso de liquidación de cuentas y reacomodo de su personal laboral ante la perspe Aiva de disolución del partido tras las elecciones al Parlamento europeo, previstas para el próximo mes de junio, y la integración en el PP. Javier Rupérez mantendrá hoy una entrevista con Manuel Fraga, en el despacho de éste en el PP, que parece destinada a restablecer el respeto entre dos dirigentes que han mantenido un distanciamiento público cuando no un continuado enfrentamiento.

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