Sin cambios en la política monetaria norteamericana

La subasta de bonos del Tesoro a tres años, realizada ayer, atrajo finalmente mucho más interés de lo que se anticipaba, adquiriendo los inversores japoneses un 33% de la emisión. En consecuencia, se espera que la subasta del apel de 10 años encuentre una buena acogida. Gracias a ello, el mercado en general tendió al alza, cayendo las rentabilidades a plazo de 30 años por debajo del 8,8%.Por el momento, no se ha detectado ningún cambio en la política monetaria de la Reserva Federal en contra de las expectativas. No obstante, la reunión de la FED continúa hoy, por lo que aún existen posibilidades de que se decida un endurecimiento. Esta decisión se vería reflejada en el alza de un cuarto de punto en los fondos federales (interbancario), lo cual a su vez obligaría a los bancos a incrementar el prime rate en medio punto para situarse al 11%. En tal caso, la curva de rentabilidades agudizaría su inversión. A este respecto, el martes fue la primera vez, desde abril de 1982, que las letra del Tesoro a tres meses ofrecen mayor rentabilidad que los bonos a 30 años.

El buen comportamiento de los bonos, sin embargo, no favoreció a la Bolsa, cuyo índice Dow Jones bajó 3,93 puntos, cerrando finalmente 2.343,21.

El dólar, por su parte, permanecía con pocas variaciones en un ambiente de tranquilidad. La apatía del mercado refleja la indecisión de los operadores, que aguardan las propuestas, respecto a cómo equilibrar el presupuesto.

Existe un gran optimismo en torno a la capacidad del presidente para presentar un plan viable. No obstante, si las propuestas resultan irrealizables los mercados financieros mundiales podrían acusarlo con una corrección. La cotización del dólar permaneció casi inamovible en torno a los 1,8750 y 1,2970 yenes.

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