El fiscal pide cinco meses a los policías acusados de simular un fusilamiento
El ministerio fiscal ha solicitado penas de cinco meses de arresto y 100.000 pesetas de multa para cada uno de los seis agentes de la Policía Municipal de l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) presuntamente implicados en el simulacro de fusilamiento del joven Antonio García Lucena, y cuyo juicio se celebró ayer en la Audiencia de Barcelona. Durante la vista, los guardias acusados negaron las acusaciones.
Los hechos se remontan a la madrugada del 23 de junio de 1986, fecha en la que el joven García Lucena fue sorprendido por los guardias después de haber robado una estufa de una fábrica de l'Hospitalet. El joven fue esposado y conducido por los agentes a un muro cercano a la fábrica donde había sustraído la estufa. Allí le pusieron de cara a la pared y, tras comunicarle que iba a ser fusilado, le arrojaron un petardo, según García Lucena.
El abogado defensor de los policías pidió la libre absolución de los agentes, para quienes la acción popular, representada por la Asociación de Juristas Demócratas, solicita 12 años de inhabilitación.


























































