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163 teólogos centroeuropeos critican con dureza la gestión de Juan Pablo II

Un documento hecho público ayer por 163 profesores de Teología de la RFA, Austria, Suiza y Holanda amenaza con abrir una nueva polémica en la Iglesia católica. En el documento, con el nombre de Declaración de Colonia contra el tutelaje y por un catolicismo abierto, los teólogos critican en durísimos términos la política de nombramientos del papa Juan Pablo II. Ésta ha provocado conflictos entre las iglesias locales y el Vaticano en Colonia (RFA) y en Viena, Salzburgo y Feldkirch (Austria).

En este sentido, el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Ángel Suqía, lamentó ayer, en un telegrama dirigido al Papa, "las injustas y dolorosas críticas" formuladas contra Juan Pablo II por los 163 teológos, informa Efe.]"Los teólogos, al servicio de la Iglesia, tienen la obligación de ejercer la crítica si la Iglesia utiliza de forma errónea su poder y se pone en contradicción con sus fines, pone en peligro el proceso ecuménico y retrocede en la apertura del concilio", señala el comunicado.

La Conferencia Episcopal de la RFA reaccionó ayer rechazando el documento y condenando el tono en que está formulado. En las iglesias de la RFA y de Austria, especialmente, causó enorme malestar la práctica del Papa de ignorar las propuestas hechas por las iglesias locales para el nombramiento de nuevos obispos.

El Vaticano impuso nombramientos de obispos notoriamente conservadores, en parte miembros del Opus Dei, como es el caso del obispo de Feldkirch, en Austria, pese a la insistente oposición de las iglesias locales. La falta de diálogo por parte del Vaticano y la actitud de los nuncios que "actuaron como virreyes", según algunos críticos, han crispado el ambiente en las comunidades de base en estos países.

La carta de los teólogos es, en parte, una reacción a estos conflictivos nombramientos. "Cuando el Papa hace lo que no le corresponde, no puede pedir obediencia en nombre del catolicismo. Debe esperar que se le contradiga".

Según los teólogos, "la curia romana está nombrando a obispos en todo el mundo ignorando las propuestas de las iglesias locales y sus derechos creados. En todo el mundo niega el derecho eclesiástico de profesar a teólogos y teólogas cualificados. Esto es una violación peligrosa de la libertad de investigación y doctrina que subraya en muchas partes el Concilio Vaticano II. Somos además testigos de un intento teológicamente muy cuestionable de ampliar y excederse de forma inaceptable en las competencias doctrinales, además de las jurisdiccionales".

Medidas disciplinarias

Según los firmantes, "asistimos a un proceso de someter a las iglesias locales, a rechazar la argumentación teológica y a relegar a los laicos en la Iglesia, a crear un antagonismo desde arriba que agudiza los conflictos con medidas disciplinarias". Pone como ejemplos las iglesias en España, Holanda, Austria, Suiza y, últimamente, Colonia, todas ellas objeto de medidas "disciplinarias" en un proceso hacia un nuevo centralismo romano.El documento critica duramente el papel otorgado a las nunciaturas. "Las nunciaturas ejercen cada vez más como un servicio de información tendenciosa que crean las disensiones que buscan". Acusan al Papa le intentar extender de forma intolerable sus competencias doctrinales, vinculando cuestiones como la regulación de la fatalidad a verdades fundamentales de la fe como son la sanidad de Dios y la redención por Jesueristo, con lo que los críticos de la doctrina papal de la regulación de la natalidad se ven acusados de atacar pilares fundamentales de la doctrina de la Iglesia.

Los teólogos recuerdan que mientras el Papa reivindica la unidad, su tarea es unir en caso de conflicto y no agudizar los conflictos secundarios sin intentar el diálogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 1989