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España eliminará decenas de carros de combate al concluir la negociación sobre desarme en Europa

El Ejército de Tierra español tendrá que eliminar al menos varias decenas de los 838 carros de combate que posee si se cumplen las previsiones apuntadas tanto por la OTAN como por el Pacto de Varsovia sobre la anunciada reducción de armas convencionales en Europa. Todos los expertos consultados en España -de los ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores- sostienen que, con toda seguridad, España tendrá que reducir el número de carros de combate y de vehículos blindados armados, pero la cifra puede llegar incluso a varios centenares de ese tipo de vehículos.

Hoy están concentrados en Europa unos 80.000 carros, y la OTAN ya ha propuesto reducir su número en unos 40.000, de los que la mayor parte corresponderían al bloque del Este. La próxima conclusión de la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa, que se desarrolla en Viena, abrirá el camino para que los 23 miembros del Pacto de Varsovia y de la OTAN negocien una reducción equilibrada de las armas convencionales desplegadas en ambas partes.El objetivo último de la negociaciones consiste en evitar la posibilidad de un ataque por sorpresa por cualquiera de los dos bloques; y la consiguiente ocupación de territorios. Por ello, la OTAN también propone que se fije un porcentaje máximo de armas que puede tener un país determinado. Se trata, por ejemplo, de que cualquiera de las dos Alemanias no pueda concentrar más de un 30% del total de carros de combate que haya en cada uno de los bloques en territorio europeo.

Con esas cifras y esos principios, los expertos españoles que analizan las propuestas coinciden en afirmar que el Ejército de Tierra español se verá afectado directamente y por primera vez en un proceso de desarme internacional.

La disminución que pueda afectar a España es utilizada ya en estos momentos por los partidarios de reducir más el Ejército de Tierra. Al respecto, se recuerda que el Ejército y el Ministerio de Defensa pusieron en marcha hace cuatro años un programa para fabricar en España el carro de combate del futuro, bautizado como Lince. El proyecto fue abandonado finalmente, y España estudia ahora la posibilidad de incorporarse a un proyecto europeo en el que participarían varios países, pero incluso esta incorporación estaría en entredicho si la reducción para España es muy elevada.

Porcentaje máximo

De hecho, la OTAN intentará que el mayor porcentaje posible de carros permitidos esté en los países más, próximos a la frontera con los países del Pacto de Varsovia y, por tanto, será dificil para el Ejército de Tierra defender la hipotética necesidad de que en España haya un elevado número de esas armas.No obstante, Ceuta y Melilla están fuera del área afectada por las futuras negociaciones sobre armas convencionales -como lo está la zona asiática situada al este de los Urales-, por lo que el Ejército español podría trasladar a esas plazas norteafricanas los carros que tenga que reducir en la Península. Canarias y Baleares, por el contrario, están dentro del área de reducción.

Los partidarios de efectuar una nueva reducción del Ejército de Tierra -la primera aún no ha concluido- ven en esta ocasión un buen motivo para materializar sus hipótesis y para que la fuerza operativa del Ejército esté centrada en la Fuerza de Intervención Rápida (FIR), cuyo empleo en la misiones elegidas por España constituirá la principal aportación militar española a la OTAN. Sin embargo, los mandos del Ejército mantienen que no debe realizarse reducción alguna porque las misiones del Ejército -las aliadas y las propias- exigen tener al menos una infraestructura como la actual.

Los mandos militares recuerdan que sólo el 20%. de los 838 carros que poseen se halla en situación operativa y que ya han solicitado varias veces a Defensa que se compren varias decenas de carros nuevos hasta que se decida si España participa o no en un programa internacional de fabricación de esas armas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de enero de 1989

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