Jordi Pujol convoca a los sindicatos el 1 de diciembre para tratar de la concertación

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha convocado a los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CC OO, a una reunión el próximo día 1 de diciembre, a las nueve de la mañana. En esta reunión, los sindicatos entregarán al presidente de la Generalitat un documento unitario en el que se trazan las líneas generales que posibiliten la firma de un pacto de concertación social en Cataluña.

Los sindicatos han sido convocados de forma oficiosa por el conseller de Trabajo, Ignasi Farreras, según informaron ayer José Luis López Bulla y Justo Domínguez, secretarios generales de CC OO y UGT en Cataluña, respectivamente, quienes explicaron que el conseller les había llamado por teléfono para comunicarles la convocatoria hecha por el presidente de la Generalitat, aunque, según Justo Domínguez, aún no han recibido la carta oficial.Los sindicatos habían solicitado una reunión con Jordi Pujol hace unos dos meses y hasta ahora no habían recibido ningún tipo de respuesta por parte de la Generalitat; de ahí que, hace unos días, anunciaran que ante la falta de voluntad de diálogo procederían a movilizaciones.

Durante este espacio de tiempo, los sindicatos y el Departamento de Trabajo han mantenido dos reuniones, a una de las cuales asistió el conseller de Economía, Ramon Trias Fargas, en las que se discutieron los futuros presupuestos de la Generalitat, sin llegar a ningún tipo de acuerdo. De hecho, en la última sesión del Consell de Treball, ni siquiera se llegó a discutir sobre presupuestos pues se dedicó monográficamente al cambio de fecha de la festividad del 8 de diciembre.

El tiempo ha jugado a favor de los sindicatos, ya que cuando se solicitó la entrevista no había aún acuerdo sobre las reivindicaciones concretas. El principal punto de discrepancia era la cuantificación de las ayudas a la creación de empleo. El acuerdo se produjo unas horas antes de que recibieran la llamada de Farreras convocándoles para la reunión del día 1.

Por otra parte, 150 delegados de los funcionarios de la Administración central se encerraron ayer en el Gobierno civil de Barcelona para protestar por la política del Gobierno, y fueron desalojados por la policía.

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