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Un cuadro de Jasper Johns alcanza la máxima cotización para la obra de un artista vivo

'White Flag' fue vendido por 850 millones de pesetas

La fantasmagórica obra de Jasper Johns White Flag, con su superficie despojada de color, fue vendida el pasado 9 de noviembre en Christie's por más de siete millones de dólares (unos 840 millones de pesetas), el más alto precio que se ha pagado nunca por la obra de un pintor vivo. Un coleccionista sueco fue el comprador de la obra del pintor norteamericano.

La Bandera blanca de Johns fue también la pintura más costosa en la venta de arte de la posguerra organizada por Christie's a partir de la colección del Burtor and Emily Hall Tremaine, colección que alcanzó una cotización de 25,8 millones, el triple del récord alcanzado por una colección de arte contemporáneo de carácter individual.En un extremo de la sala. Hans Thulin, coleccionista sueco de arte y de coches antiguos, fue identificado como el comprador del cuadro de Johns. Thulin, presidente de Conolidator-Granaten Group, grupo inmobiliario sueco, hizo una declaración que fue leída por Robin Riley, representante de Christie's, y en la que declaraba: "Considero que se trata de una adquisición realmente excepcional, que sólo refleja mi opinión de que nunca es posible llegar a pagar lo bastante por calidades extraordinarias".

La subasta de las 32 obras de arte de la colección Tremaine, formada a partir de 1945 por Burton Tremaine, fabricante de láminas de metal y de objetos de iluminación de Connecticut, y su esposa, Emily Hall, fallecida en diciembre del año pasado, acaba de inaugurar una maratón de una semana de ventas de obras de arte, en la que estarán presentes objetos realizados a lo largo de este siglo.

Christie's subastará 735 de tales obras de arte, mientras que la casa Sotheby's ofertará 802 más. Todas estas obras han sido evaluadas conjuntamente entre 36.880 y 46.680 millones de pesetas, uno de los precios más altos que se ha calculado jamás antes de cualquier subasta.

Los Tremaine compraron Bandera blanca de Johns, un rico icono sobre la textura de un fondo de papeles de periódico y pintura al encauste, poco después de que el artista completara este cuadro hace 30 años.

Esta pintura estuvo a la cabeza de una feroz puja el pasado miércoles, en una subasta en la que se pudo comprobar cómo los precios subían y subían, a medida que se alcanzaban nuevos precios máximos que duplicaban e incluso triplicaban las cotizaciones ofrecidas con anterioridad.

Cuando la obra de Johns fue exhibida ante un auditorio nervioso, los que pujaban por teléfono superaron a varios de los marchantes presentes en la sala, y el martillo cayó cuando un representante de Christie's hizo pública la oferta que Thulin le había hecho por teléfono.

Récord

El precio superó a cualquiera de los que se han pagado por cualquier obra de Johns hasta el momento e incluso por cualquier cuadro de un pintor vivo. El récord anterior se había alcanzado en mayo de este año con 500 millones de pesetas por el cuadro Diver, también de Johns.Frieze, de Pollock, pintado en 1955, último trabajo horizontal del pintor, fue vendido en unos 700 millones de pesetas, un récord sobre cualquier subasta anterior del pintor, a William Acquavella, marchante de Nueva York. Este cuadro, de siete pies de largo en tonos rojos, azules, amarillos, blancos y negros, fue pintado un año antes de la muerte de Pollock.

Entre otros cuadros importantes que alcanzaron precios récord en la misma subasta estaba el de Lichtenstein Puedo ver toda la habitación..., y no hay nadie en ella, pintado en 1961, que fue vendido por más de 2 millones de dólares. Más del doble que el récord anterior, conseguido por el cuadro abstracto, en amarillo y rojo, de Rothko, Número 8, pintado en 1952, vendido en 2,75 millones de dólares, casi un millón más que el precio de salida. Hay que reseñar también Gran desnudo americano VIII, de Wesselmann, pintado en 1951, un cuadro en tonos rojo, blanco y azul, con barras y estrellas, vendido en 462.000 dólares, el triple de lo previsto por Christie's y superior a cualquier récord de venta alcanzado por este pintor.

Sorpresa

Arnold Glimcher, de las Galerías Pace, fue el comprador de diversos cuadros: él fue quien pagó los precios récord ya mencionados por las obras de Lichtenstein y Rothko. Glirncher compró también Momento II, de Newman, por 990.000 dólares; dos de Kooning, Mujeres IV, por 1,37 millones, y Mujeres amarillas, por 715.000, y Chica llorando, de Lichtenstein, por 242.000 dólares.Según el marchante y coleccionista Leo Castelli, "los precios han sido excelentes, mucho mejor de lo que hubiéramos esperado, pero aún no ha resultado una subasta lo bastante viva". El precio total de la venta de 86 de los 90 cuadros subastados de la colección Tremaine así como de los procedentes de otros propietarios alcanzó los 4.480 millones de pesetas, cifra récord para una única subasta de arte de la posguerra.

[La próxima gran subasta de arte tendrá lugar hoy en Nueva York. La sala Sotherbys pondrá a la pintura y escultura moderna e impresionista. Entre ellos destacan un dibujo al pastel de Edgar Degas Le baisser du rideau que tiene un precio de salida entre 7 y 9 millones de dólares y Le printemps ou la conversation, firmado por Pierre-Auguste Renoir, que sale con un precio de 4,5 a 5,5 millones de dólares. Por último cabe señalar una pequeña tela de Van Gogh titulada Moissonneur (d'aprés Millet) con un precio de salida entre tres y cuatro millones de dólares.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 1988