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NUEVAS ESPERANZAS EN ORIENTE PRÓXIMO

Arafat y Mubarak llevan a Bagdad su misión de paz

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Arafat, llegaron ayer a Bagdad para proseguir sus esfuerzos encaminados a lograr una actitud árabe común que dé un impulso definitivo al proceso de paz de Oriente Próximo. El presidente iraquí, Sadam Husein, recibió en el aeropuerto a sus invitados, que venían procedentes de Akaba (Jordania), donde el sábado mantuvieron otro encuentro con el rey Hussein.

La llamada "acción egipcia" pretende consolidar un plan común entre los árabes para la celebración de una conferencia internacional de paz que dé una respuesta al problema palestino y de todo Oriente Próximo."Hay que dejar atrás el pasado", dijo un portavoz jordano al comentar el encuentro de los tres dirigentes y la necesidad de adoptar una estrategia conjunta. Las relaciones de Hussein y Arafat eran muy tensas desde la ruptura jordana de los lazos legales con la Cisjordania ocupada, en julio pasado. Las conversaciones de Akaba han ayudado a "cimentar la gloria y la victoria de la nación árabe", declaró Arafat en Bagdad.

Sin embargo, esa cumbre sorpresa dista de haber agradado a los extremos del conflicto de Oriente Próximo y ha molestado por igual a los sectores más conservadores de Israel y a las facciones más radicales del mundo árabe. El pragmatismo demostrado por Arafat al acudir a Akaba para dialogar con el monarca hachemita va a permitirle con toda seguridad salvar la cara en el próximo Consejo Nacional Palestino (CNP, parlamento en el exilio), el 12 de noviembre en Argel, pero corre el riesgo de romper la unidad de la central palestina, ante la desaprobación de algunos de sus integrantes.

El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP, de Georges Habache) se ha pronunciado rápidamente contra la reanudación del diálogo con Jordania. En un comunicado difundido el sábado por la noche en Beirut, esta organización, una de las tres principales componentes de la OLP, califica la cumbre de Akaba de "resultado de las presiones ejercidas sobre la central palestina para resucitar la coordinación con Jordania".

En la anterior reunión del CNP, celebrada en abril de 1987 en Argel, se abrogó el acuerdo de coordinación política entre Amman y la OLP firmado a principios de 1985. La medida fue interpretada entonces como una concesión de Arafat para hacer volver al seno de la OLP tanto a los hombres del FPLP como a los del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP, de Nayef Hawatme). El nuevo paso podría abrir ahora una brecha, aunque de momento el FDLP no se ha pronunciado.

"El levantamiento popular continuará hasta la consecución de un Estado palestino independiente en la tierra palestina y hasta la reunión de una conferencia internacional de paz con la participación de la OLP como delegación independiente y en pie de igualdad con las otras partes", precisó ayer en Túnez el jefe del FPLP. Habache, que criticó duramente el encuentro de Aqaba, considera que se pretende desviar la sublevación palestina de sus objetivos y acusa a Jordania y Egipto de "intentar apagarla por temor a que se extienda a sus territorios".

Confederación

El giro en la actitud de Arafat, favorable de nuevo a la idea de un vínculo de tipo confederal entre el futuro Estado palestino y el reino de Jordania, parece estar motivado por los consejos del presidente egipcio, con el objetivo de vencer las reticencias de Washington. Fuentes diplomáticas citadas ayer por la prensa de El Cairo aseguran que la Administración norteamericana ha in formado a las autoridades egipcias de que sólo reconocerían un Estado palestino federado con Jordania. Tampoco en sus contactos con diversos gobiernos europeos el líder palestino parece haber encontrado un apoyo suficiente a su proyecto de independencia.Los grupos hostiles a Arafat en su mayoría patrocinados por Siria, no han tardado en mostrar su oposición. Desde fuera de la OLP, el Frente de Lucha Popular Palestino (FLPP, de Samir Goche) ha tachado la reunión de "concesión al enemigo sionista y al régimen jordano". Para el Frente Popular de Liberación de Palestina-Comando General (FPLP-CG, de Ahmed Yibril), el encuentro ha servido de refuerzo ,la las oportunidades del candidato laborista israelí Simón Peres y para consagrar la política de Camp David como base para una capitulación". Al Fatah-Mando Provisional, también con base en Damasco, ha denuncia do igualmente la entrevista de Arafat y Hussein con la mediación de Mubarak.

Para intentar neutralizar en la medida de lo posible esa oposición, Mubarak y Arafat viajaron ayer a Bagdad directamente desde Akaba. Esta es la segunda visita que el presidente egipcio realiza a la capital iraquí en menos de dos meses. Mubarak siempre ha subrayado la "necesidad de un acuerdo jordano-palestino". No obstante, su consejero político, Osama Al Baz, ha negado que Egipto juegue "un papel de mediador" entre Jordania y la OLP, y ha justificado su presencia como de "simple participante".

Al otro lado de la mesa de negociación y a sólo una semana de sus elecciones legislativas israelíes, el paso adelante dado por Arafat ha sentado muy mal en las filas conservadoras, que ven en la nueva entente un claro apoyo a las posiciones laboristas. El partido de Peres es partidario del intercambio de paz por territorios, y en la nueva coyuntura el líder del Likud, Isaac Shamir, no podrá acusarle de ofrecer un diálogo para el que carece de interlocutor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 1988

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