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Jornadas extraordinarias

Las dos jornadas de visita privada que Isabel II ha pasado en las Baleares representan un hecho casi extraordinario, pues sólo en un par de oportunidades la soberana británica se ha tomado vacaciones fuera del Reino Unido.

En 1984, la Reina, interesada en reforzar su cuadra de caballos de carreras para sacarse la espina de no haber ganado nunca el Derby, se desplazó hasta Kentucky (Estados Unidos) para seleccionar unos sementales. En otra oportunidad aprovechó un viaje por el Pacifico para visitar varias islas de los mares del Sur.

Mareos

El ambiente en el puerto de Palma de Mallorca era ayer de expectación, con cientos de curiosos pendientes de poner sus ojos sobre Isabel II, que por la mañana había aparecido en cubierta y departido con algunos miembros de la tripulación del yate Britannia.El motivo por el cual la soberana británica viajó en el Britannia mientras que sus anfitriones, los Reyes de España, y su esposo, el duque de Edimburgo, lo hacían en el Fortuna es simplemente porque la Reina padece mareos en el mar que la velocidad del yate español podría precipitar.

Mientras embarcaban, el equipaje de la pareja real británica fue trasladado al Palacio de Marivent en Palma, donde pernoctaron. En esta misma residencia han pasado los dos últimos veranos el príncipe heredero de Gran Bretaña y su esposa lady Diana.

Fuentes de la Casa Real señalaron que ayer no se descartaba la posibilidad de que el rey Juan Carlos invitara anoche a cenar en algún restaurante de Palma de Mallorca a sus invitados. En caso de producirse, sería la primera vez en 32 años que la Reina de Inglaterra cena en un lugar público.

Para las 11.30 de hoy, está previsto que la Reina y su esposos abandonen Palma de Mallorca en un avión que les trasladara a Londres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 1988