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Felipe González y Pilar Miró estudiaron fórmulas para proceder al relevo en RTVE

ANABEL DIEZ, La directora general de RTVE, Pilar Miró, presentó ayer su dimisión al presidente del Gobierno, Felipe González, aunque el abandono del puesto no se producirá hasta dentro de algunos días. Todo ello viene provocado por el hecho de que Miró ha cargado en el presupuesto de RTVE gastos por vestuario personal. Según fuentes cercanas a Pilar Miró, la solución a la que han llegado "es complicada", aunque parece descartable que el cese pueda salir mañana de la reunión del Consejo de Administración de RTVE, donde AP y el CDS pedirán su dimisión.

Todas las previsiones indican que los consejeros del PSOE se opondrán a la propuesta de la oposición. La imagen que quiere dar el Gobierno es que la dimisión es voluntaria y en todo momento proclamarán la honestidad de la directora general.Pilar Miró mantuvo ayer un encuentro de varias horas con el presidente del Gobierno, Felipe González, en la Moncloa, en un ambiente "muy cordial", según fuentes cercanas a la directora general. Miró manifestó al presidente su intención de dejar el cargo y tras ello estuvieron discutiendo la forma de proceder al relevo. Las fuentes consultadas aseguraron que el Consejo de Administración de RTVE no será el vehículo a utilizar toda vez que el Gobierno quiere preservar ante todo la honorabilidad de Pilar Miró y no quiere dar bazas a la oposición.

Precisamente serán los consejeros de AP y del CDS los que plantearán el cese de la directora general a lo que los representantes del PSOE tienen pevisto oponerse. La exclusión de la vía del Consejo de Administración viene dada por las causas que el Estatuto establece para el cese del director general: Imposibildad física, incompetencia manifiesta y condena por delito doloso. El Gobierno considera que ninguna de ellas es acorde con la actuación de Pilar Miró, por lo que la dimisión será de forma voluntaria en los próximos días y una vez que se haya pensado en un sustituto.

La sustitución de Pilar Miró ha empezado ya a ser objeto de controversia en círculos socialistas, toda vez que el llamado sector guerrista intentará esta vez que el director general sea de su completo agrado, como lo fue José María Calviño.

No obstante, miembros de la comisión ejecutiva federal aseguraron que incluso los "enemigos" de Pilar Miró no se sienten felices por lo sucedido y que en la reunión de ese órgano del pasado lunes, el deterioro de la imagen pública de los socialistas fue la preocupación más reiterada.

Tras esa reunión la ejecutiva encomendó al presidente del partido Ramón Rubial y al secretario de organización, Txiki Benegas, que trasladaran al secretario general y presidente del Gobierno, Felipe González, ausente de la reunión, "el malestar" de dicho órgano de dirección por la constatación de que la directora general de RTVE hubiera cargado en los presupuestos del ente sus gastos de vestuario.

Miembros de la ejecutiva aseguraron que el tono de crítica hacia Pilar Miró fue muy alto y que incluso el vicesecretario general, Alfonso Guerra, pidió que "contuvieran los caballos". Esta versión, contrastada con diferentes miembros de la dirección del PSOE, pone de manifiesto, según los consultados, que Alfonso Guerra "pese a la mutua antipatía existente entre él y Pilar Miró, no tuvo que atizar las brasas del descontento para que de esa reunión saliera una reprobación hacia la directora general de RTVE, sino que surgió de forma espontánea.

En el turno de varios

Según estas versiones al comienzo de la reunión un miembro de la ejecutiva manifestó que deseaba introducir en el orden del día el caso Miró, sugerencia que fue secundada por otros dos secretarios ejecutivos. Todos ellos han pedido a este periódico que no se desvelen sus nombres. Tras ello, Alfonso Guerra indicó que había unos temas ya tasados y que ese asunto quedaría, entonces, para el turno de varios.

Llegado el momento, comenzaron las críticas con unos tintes tan agrios que incluso Guerra recomendó a los asistentes "tranquilidad" y que "contuvieran los caballos". Al margen del asunto concreto de la utilización del presupuesto del ente público para vestuario, los ejecutivos insistieron en el perjuicio que un hecho como ese produce en la imagen de los socialistas y del Gobierno.

Desde esa perspectiva fuentes del partido, desde luego clara mente considerados muy afines a Alfonso Guerra, explicaron que a pesar de las discrepancias que el grupo parlamentario y los consejeros han mantenido con Pilar Miró desde el momento de su nombramiento, con el que no es tuvieron de acuerdo, sería absurdo pensar que exista alegría por atisbarse su relevo en el ente público. "Estos hechos no solo le: afectan a ella personalmente sino que sus consecuencias se extienden a los socialistas en su conjunto", dijeron estos portavoces.

Finalmente se acordó encomendar a Ramón Rubial y a Txiki Benegas que trasladaran al presidente del Gobierno "el malestar" de la comisión ejecutiva federal y la recomendación de que se produjeran medidas inmediatas siendo la primera la necesidad de que Pilar Miró restituyera al ente público el dinero gastado. A este respecto, fuentes socialistas recalcaron ayer, en su descargo, que esta actitud "ejemplarizante" no había sido habitual en la historia política española más reciente.

Por otra parte, el secretario general del PCE, Julio Anguita, se unió ayer a las peticiones de relevo de Pilar Miró. Según informa José Luis Rodríguez desde Córdoba, el secretario comunista calificó los gastos de vestuario de Miró como "escandalosos", "pero no más que otros ya denunciados, como son los sueldos que cobran los socialistas, el caso de Costa Doñana o Puerto Sherry". Anguita insistió que este tipo de escándalos son diarios" y que vienen a demostrar "cómo los socialistas se comen la tarta".

Sin embargo, Anguita se preguntó si Pilar Miró se verá forzada a dimitir como directora de RTVE por los gastos realizados en la compra de vestuario, o si, por el contrario, "se deberá a su oposición al proyecto de creación de televisiones autonómicas, que defiende el ministro de Transportes, José Barrionuevo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de octubre de 1988

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