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CARTAS AL DIRECTOR

Actitud grotesca

He leído recientemente en varios lugares de la Prensa nacional que no se ha permitido a la Cruz Roja entrar en las cárceles españolas. La noticia se ha dado con poco relieve y las reacciones creo que han sido mínimas. La verdad es que me causa, si no perplejidad, sí extrañeza y molestia.Recuerdo que el ultraderechista chileno Onofre Jarpa acusaba a Cuba de no permitir que la Cruz Roja entrara en sus cárceles. Supongo que la acusación era falsa. Antes incluso de que él fuera ministro del Interior de Pinochet leí declaraciones de presos cubanos en revistas totalmente opuestas al castrismo que se quejaban de que la Cruz Roja sólo entraba en los hospitales penitenciarios. Actualmente han estado presentes hasta los representantes de los derechos humanos de las Naciones Unidas. Por otro lado, y también en noticias que no suelen merecer sino un rincón y poco espacio, pude leer que un obispo exiliado en Miami, y de origen catalán, había visitado las cárceles cubanas. Noticias de este tipo podrían multiplicarse, y todas a favor de las visitas, la inspección y la claridad.

Mi intención, desde luego, no es hablar de Cuba. Simplemente, me parece oportuno hacer una pequeña comparación, llamar la atención de la gente, pedir explicaciones y, en cualquier caso, protestar contra esa actitud, que me parece, como mínimo, grotesca.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 1988