COMUNICACIÓN

Israel lanza al espacio su primer satélite con un sistema de cohetes propio

Israel lanzó ayer su primer satélite, el Ofek 1 (Horizonte 1), de carácter experimental, con un sistema de cohetes propio, desde un lugar del país que se ha mantenido hasta ahora en secreto. Con esta operación, Israel entra en el restringido club de las potencias espaciales, en el que se encuentran Estados Unidos, la Unión Soviética, Europa (Francia y el Reino Unido), Japón, China y la India. El Ofek 1 está destinado a hacer pruebas para un posterior satélite militar.

El satélite fue lanzado con éxito a las 11.32 (hora de Israel) de ayer desde una plataforma no identificada de aquel país, y recorrerá, en una órbita elíptica a una altura aproximada de 250 kilómetros, el globo terrestre de Oriente a Occidente cada 90 minutos.Con este lanzamiento, Israel es el octavo país del mundo que alcanza la tecnología suficiente como para construir un cohete capaz de poner en órbita un satélite. El primer ministro israelí, Isaac Shamir, que no presenció el lanzamiento, calificó el hecho de "éxito tecnológico grandioso, porque pocos países poseen la capacidad tecnológica para hacerlo, y esto debe enorgullecer a Israel". En medios internacionales se ha asegurado que este satélite tiene funciones de espionaje. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Simón Peres, dijo que no tiene ninguna relación con la carrera armamentista entre Israel y los Estados árabes. En parecidos términos se había pronunciado previamente el primer ministro.

"Con el envío de este satélite de comunicaciones, Israel ha entrado en la tecnología del mañana", dijo el profesor Youval Neeman, director de la agencia espacial israelí, responsable de la construcción y el lanzamiento. "Preparamos para más adelante el lanzamiento de satélites científicos que por su propia naturaleza son todavía más avanzados que el que ha sido enviado al espacio".

Potencia disuasiva

Neeman no quiso pronunciarse directamente sobre la posibilidad de que este satélite se utilice con fines de espionaje, pero dijo que Israel posee el potencial científico y tecnológico suficiente para enviar al espacio un satélite espía en el momento que quiera.Simón Peres añadió que el problema actual de Israel no es de naturaleza militar, "porque Israel es ya una potencia suficientemente disuasiva". "Lo que es urgente, por el contrario", añadió, "es reducir la tensión y las amenazas de guerra mediante un proceso de negociación política para encontrar una solución al conflicto árabe-israelí".

Otras fuentes políticas y militares israelíes estiman, por el contrario, que este país tenía necesidad de un satélite de estas características no sólo por razones científicas, sino también por razones militares y por otras razones complementarias, entre las que se citan el hecho de que algunos países árabes tengan un poderoso sistema de cohetes y misiles, algunos de ellos con cabezas de gas de guerra y otras armas químicas. En estos casos, un satélite espía podría facilitar una información adecuada para eliminar estas armas antes de que llegaran a su destino.

Israel se beneficiará también de ventajas económicas, puesto que en la actualidad tenía que comprar los servicios de satélite a los países que los poseían, por los que perciben más de 10.000 millones de dólares (unos 12 billones de pesetas) al año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de septiembre de 1988.

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