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ASALTO AL PODER

La política siempre llevó uniforme

El 19 de julio de 1947, varios militares armados con pistolas Sten y rifles automáticos irrumpieron en el Consejo de Ministros del Gobierno provisional de Birmania. En el suelo quedaron los cadáveres de Aung San -37 años, padre de la independencía birmana- y de cinco de sus colaboradores. El origen del Estado independiente de Birmania estuvo en los treinta camaradas, todos ellos militares de diversa graduación y distinta formación castrense. Desde entonces, las fuerzas armadas birmanas -unas de las mejor adiestradas del sureste asiático- han ejercido la función de sustentadoras del poder en el país.El 2 de marzo de 1962, el general Ne Win apartó del Gobierno -por segunda vez en menos de cinco años y de forma definitiva- al civil U Nu. El Ejército-había decidido institucionalizar su fuerza, de modo que creó, conforme a su conveniencia, el Partido del Programa Socialista de Birmania (BSPP). Esto ha supuesto 26 años de fracasos económicos, represión y aislamiento internacional.

Hace 26 años, Ne Win llevó al nuevo Gobierno como número dos al general Aung Gyi, y el 20 de julio de 1976 encarcelaba a su ministro de Defensa, por aquel entonces el general Tin Oo, acusado de alta traición. En la mañana del pasado sábado, Gyi y Oo, en tanto que líderes de la oposición democrática, se encargaron del desalojo pacífico del Ministerio de Comercio y protegieron a los soldados asediados por los manifestantes. Veinticuatro horas después, el general Saw Maung, de 59 años, decidía poner fin al BSPP.

En uno u otro lado, los militares. Cuando Ne Win dimitió, su sucesor para gobernar, con mayor dureza si cabe, fue otro militar, Sein Lwin. Mientras, en la calle, los manifestantes enarbolaban retratos del legendario general Aung San y vitoreaban los nombres de sus nuevos dirigentes democráticos, los también generales Aung Gyi (70 años) y Tin Oo (62 años).

La decisión de Saw Maung y su junta de 18 jefes militares de hacerse con el poder no es sino la reivindicación histórica de que el Ejército es el alma de Birmania, sea cual sea su régimen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de septiembre de 1988