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Más de 200 ataques del IRA tras la extradición de uno de sus militantes

Las protestas nacionalistas por la extradición por Dublín de Robert Russell, miembro del Ejército Repúblicano Irlandés (IRA), han provocado en Irlanda del Norte una de las jornadas más violentas desde las huelgas de hambre de los presos de Maze en 1981. Aunque el balance de víctimas ha sido relativamente bajo (11 policías, un soldado y tres civiles heridos), las explosiones o alertas de bomba, los tiroteos y los disturbios callejeros se han multiplicado, sobre todo en los barrios católicos y republicanos de Belfast y Londonderry. Según un balance oficial provisional, desde la noche del viernes se registraron 193 ataques a la policía, 23 incidentes con disparos y 17 explosiones.Hay que sumar también 28 alertas de bomba en Belfast, en su mayor parte por el abandono de alguno de los 56 vehículos secuestrados. En total, 44 edificios civiles y un cuartel policial sufrieron daños.

La escala de la protesta -que llevó a un portavoz oficial a hablar de un "intento de reducir la calidad de vida en Belfast oeste a la peor en Beirut"- tiene su explicación en las especiales características del caso Russell. Éste no sólo es una figura republicana (participó en la masiva fuga de la prisión de Maze en 1983), sino que es el protagonista de la primera extradición conocida con antelación de un miembro del IRA desde la entrada en vigor del nuevo tratado entre Dublín y Londres; su único precedente, hace una semana, había pasado desapercibido. Es más, la entrega de Robert Russell, que fracasó en una larga batalla judicial para evitarla, significa un decisivo cambio de filosofía en los tribunales de la República.

Sal a la herida

El Tribunal Supremo dictaminó que la alegación del detenido, según el cual los delitos de terrorismo cometidos en la provincia del Norte eran "políticos", no ofrecía fundamentos para una concesión de inmunidad respecto a la demanda de extradición.Para añadir sal a la herida, la misma transferencia de custodia a la policía norirlandesa tuvo característica dolorosas para los republicanos. Después de que la justicia de Dublín hubiera ordenado la fecha y lugar de la entrega, cientos de nacionalistas (entre ellos el líder de Sinn Fein, Gerry Adams) se concentraron a medianoche del viernes en el principal puesto fronterizo de Carrickarnon para protestar e intentar obstaculizar la operación.

Sin embargo, fueron burlados por una maniobra concertada de ambas policías. En vez de llegar hasta el puesto por la carretera, la furgoneta que transportaba a Russell se desvió campo a través hasta un cruce donde la policía se hizo cargo del detenido y lo alejó del lugar en un helicóptero del Ejército británico. Dos horas después, un tribunal de Lisburn procesaba al miembro del IRA por siete delitos en relación con la fuga de Maze, donde volvía poco más tarde para reanudar el cumplimiento de su anterior condena de 20 años por el intento de asesinato de un policía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de agosto de 1988