El partido único, decidirá si democratiza Birmania

Maung Maung, presidente de Birmania y del partido único que rige el país desde 1962, informó ayer a la nación por medio de una emisión radiofónica de que un congreso extraordinario del Partido Birmano de Programa Socialista (PBPS) previsto para el próximo 12 de septiembre decidirá acerca de la convocatoria o no de un referéndum sobre el futuro sistema político a implantar en el país, y por tanto, si Birmania adopta o no un sistema de democracia parlamentaria.Maung, que durante su alocución radiofónica se mostró favorable a la celebración del referéndum, anunció su intención de dimitir si el congreso del partido rehúsa la convocatoria de la consulta popular.

Por el contrario, en caso afirmativo, una reunión extraordinaria del Parlamento birmano, al día siguiente del congreso del partido, confirmaría la decisión del PBPS y convocaría el referéndum, a celebrar en el plazo de un mes.

Maung anunció asimismo la disolución de la comisión especial parlamentaria creada tras su designación, el pasado viernes, para analizar las reivindicaciones populares, pero indicó que una nueva comisión sería establecida para preparar el referéndum, en el cual los ciudadanos birmanos deberán decidir si se autorizan los partidos políticos.

El presidente birmano aseguró a la ciudadanos que "el Ejército no quiere interferir en [la decisión] del pueblo".

Tras semanas de manifestaciones y sangrientos disturbios, la propuesta de Maung supone un concesión parcial ante la reivindicación popular de democratización. El contenido del discurso del presidente, estimaron ayer fuentes diplomáticas en Rangún, "de alguna manera agradará a los manifestantes, pero que estén o no dispuestos a esperar está aún por ver". Este compás de espera puede salvar a un Gobierno, según estas fuentes, "colapsado", con las administraciones de numerosas ciudades paralizadas.

La alocución de Maung siguió al anuncio -efectuado por la mañana a través de Radio Rangún- del levantamiento de la ley marcial imperante en la capital desde el pasado día 3 de agosto, cuando las protestas contra el régimen exigiendo la democratización del país arreciaron como consecuencia de la designación del general Sein Lwein como sucesor de Ne Win, líder histórico del PBPS. Asimismo fue levantada, también con carácter inmediato, la ley marcial establecida con anterioridad en la ciudad de Prome, situada al norte de la capital.

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Fin de la ley marcial

Conocida la noticia del fin de la ley marcial se reprodujeron las manifestaciones en Rangún y en otras 200 ciudades y localidades del país. La de la capital, más multitudinaria que las de anteriores jornadas, concentró a medio millón de personas, que en una "atmósfera de fiesta", según fuentes diplomáticas, recorrieron las principales avenidas de la ciudad coreando "queremos democracia", "abajo el socialismo" y "dadnos nuestros derechos". Pobladores de los suburbios y funcionarios gubernamentales se unieron también a las marchas.Los manifestantes, gritando "los soldados del pueblo son nuestros soldados", estrecharon las manos de sonrientes militares que, tras el anuncio del fin de la ley marcial, iban retirándose de sus posiciones en el centro de la ciudad.

Por su parte, Aung San Suu Kyi, hija del líder nacionalista Aung San, asesinado en 1948 y respetada voz crítica al sistema, anunció ayer que participará en un acto convocado para el próximo viernes en la capital.

La URSS, por medio de una emisión de Radio Moscú en lengua birmana sintonizada en Bangkok el pasado martes, respaldaba el llamamiento de Maung a la calma para poder afrontar la reforma del país y acusaba a Occidente de manipular la situación birmana.

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