Argelia resucita el proyecto de gasoducto para unir sus yacimientos con España a través de Marruecos

El ministro argelino de Energía, Belkacen Nabi, propuso ayer al vicepresidente del Gobierno español, Alfonso Guerra, los proyectos de Argel de conectar, por medio de un gasoducto que atraviese Marruecos y el estrecho de Gibraltar, sus extensos pozos de gas natural con el mercado europeo. La idea, que recuerda otra ya expuesta por España ante la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en octubre de 1983, fue discutida el pasado mes, a nivel técnico, entre la compañía argelina Sonatrach y la española Enagas, y cuenta con el apoyo explícito de Marruecos.

"El Gobierno español apoya entusiásticamente esta idea", declararon ayer fuentes oficiales españolas, que entendieron que tal proyecto podría generar inversiones multimillonarias en los tres países afectados: Marruecos, Argelia y España. El plan, aunque en la versión presentada ayer es distinto, se parece mucho al que el entonces ministro de Industria y Energía, Carlos Solchaga, expuso el 5 de octubre de 1983 a la AIE, un organismo de cooperación energética adscrito a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).En aquella fecha el proyecto se ampliaba a una futura conexión con los pozos gasísticos de Nigeria, pero fue calificado de impracticable por algunos países de la OCDE y de la AIE ante las difíciles relaciones que en aquellos días mantenían Marruecos y Argelia por el conflicto del Sáhara.

Desde entonces, sin embargo, las circunstancias políticas en la región han variado sustancialmente, y tanto Argelia como Marruecos, que se han acercado política y diplomáticamente, defienden un plan de las Naciones Unidas para celebrar un referéndum en el Sáhara Occidental. Tan sólo hace un mes, el propio Nabi discutió el mismo proyecto con su colega marroquí, Mohamed Fettah, en el curso de la visita oficial que el primero cursó a Marruecos para inaugurar la interconexión eléctrica entre las dos naciones. Argelia y Marruecos también analizaron la posibilidad de establecer acuerdos de venta de gas natural argelino a Marruecos.

Nabi y Guerra acordaron ayer, en media hora de reunión, que los ministros de Industria de ambos países celebren pronto un encuentro para poner en marcha el proyecto. Claudio Aranzadi, ministro de Industria, tenía previsto recibir ayer a Nabi para fijar una fecha para los contactos técnicos.

Casi simultáneamente a la conexión eléctrica, España y Marruecos han celebrado conversaciones para que el sistema de distribución eléctrica marroquí quede conectado en unos años con el español a través de la construcción de un cable submarino a través del estrecho de Gibraltar. Un protocolo para esta conexión ha sido ya rubricado por responsables de Red Eléctrica de España y la compañía eléctrica marroquí.

Mucho dinero

El proyecto gasístico es, sin embargo, mucho más ambicioso. España, que importa anualmente grandes cantidades de gas natural argelino en forma de gas licuado y mediante barcos butaneros preparados al efecto, abarataría considerablemente el coste de este suministro y eliminaría la necesidad de construir las dos plantas pequeñas de regasificación que tiene previsto construir en el sur de España. Asimismo, el proyecto impulsaría los planes iniciales de unir las principales ciudades del sur de España con Madrid mediante un gasoducto y ampliar de esta forma la red nacional de gasoducto a esta parte geográfica.Europa, por su lado, se beneficiaría también de esta conexión, ya que reforzaría la ininterrumpibilidad de suministro con una fuerte alternativa, por el Sur, al famoso gasoducto siberiano, que transporta el gas natural soviético a los grandes centros europeos de consumo. España, a través de la empresa Enagas, ya ha firmado los protocolos oportunos con Gaz de France para unir la respectiva red de gasoductos. El denominado proyecto africano de gasoducto supondría inversiones tan elevadas como las que generó en su día el siberiano, según interpretan expertos consultados.

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