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Entrevista:

General Íñiguez del Moral: "¿Todavía cree alguien que somos un poder fáctico?"

Al jefe del Ejército le gustaría una solución definitiva para los condenados por el 23-F

"Analizo, comparo y veo". El teniente general Miguel Íñiguez del Moral emplea este gráfico razonamiento para mantener que en el Ejército actual hay aspectos profesionales y sociales mucho más positivos que en el de hace 10 años. Ese análisis y esa comparación le hacen ser optimista ante el futuro. Al referirse a un posible indulto para los condenados por el 23-F, el jefe del Ejército dice que le gustaría una solución definitiva, y preguntado por la negociación con ETA, responde que el Gobierno hace todo lo posible para acabar con el terrorismo.

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Nació hace 63 años en Belorado (Burgos), y desde noviembre de 1986 es jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. A lo largo de la entrevista, de 75 minutos de duración, prefirió en todo momento extenderse en cuestiones profesionales y pasar por alto otras de tipo político. Sólo en una ocasión perdió algo la compostura. Fue al preguntarle si el Ejército es un poder fáctico.Pregunta. ¿Sigue siendo el Ejército un poder fáctico?

Respuesta. ¡Por el amor de Dios! Pero ¿todavía lo cree alguien? Ese concepto hay que hacerlo desaparecer. Hoy es el ministro de Defensa el que manda sobre los ejércitos. Lo digo con naturalidad, sin estridencias porque así es.

P. ¿Qué problemas preocupan hoy más en el Ejército?

R. Hay un enorme interés con respecto a cómo será la ley de la Función Militar.

P. ¿Y qué tipo de preocupaciones políticas tienen?

R. El militar ha ido percibiendo cambios sociales y los ha ido asimilando. Que nos haya costado un poco más o menos... es posible, Lo que sí es cierto, honestamente, es que las preocupaciones que en ese terreno pudieron existir hace años ya no existen.

P. ¿Y con respecto al terrorismo?

R. Nos afecta más porque, desgraciadamente, muchas veces atacan a compañeros nuestros y es más doloroso. Pero pensamos como cualquier español. Nos da repugnancia.

P. ¿Y cómo ve las negociaciones del Gobierno con ETA?

R. La mayor sensibilidad de los militares en estos temas no es tan grande como para no entender que hay que acabar con el terrorismo, y estamos seguros de que el Gobierno hará todo lo posible. ¿Con qué límites? Los de la Constitución.

P. Dirigentes del PSOE, como Carlos Sanjuán, opinan que los militares no han asimilado la Constitución.

R. Creo sinceramente que el Ejército ha hecho suyos los cambios experimentados en la sociedad. Los ha ido asimilando... Los ha asimilado.

P. Ustedes dicen valorar mucho el compañerismo. Quizá por ello, una mayoría de militares desea el indulto para los condenados por el 23-F.

R. El problema, en cualquier caso, es político. Pero me gustaría que se solucionara el tema. Me gustaría. Yo creo que ya ha pasado la página de la historia, y cuanto antes la pasemos del todo, mejor.

P. ¿Cree que está totalmente eliminada la posibilidad de que algún militar vuelva a protagonizar un intento involucionista?

R. Como jefe del Ejército, he visitado todas las guarniciones y he hablado con todos los cuadros de mandos, y percibo absoluta normalidad.

P. ¿Cómo marchan los planes de modernización?

R. Estamos cumpliendo los plazos que nos marcamos el año pasado. Tenemos estructurada ya toda la fuerza, nos falta algo del apoyo a la fuerza y la definitiva reestructuración del Cuartel General.

P. Pero hay unidades que no parecen muy operativas. Por ejemplo, una Brigada Aerotransportable sin aviones para transportarla.

R. No tenemos los medios suficientes, pero sí es verdad que hemos dado un salto cualitativo muy importante.

El problema del idioma

P. Se asegura que los ejércitos tienen municiones para sólo tres días de conflicto...

R. Habría que saber de qué tipo de conflicto hablamos. Lo importante no es tanto tener una gran reserva de guerra como la posibilidad de tenerla en un momento dado a través del potencial industrial.

P. ¿Es homologable la preparación del militar español con la de los europeos?

R. Cuando nuestros oficiales y suboficiales salen a países extranjeros para realizar cursos quedan espléndidamente. Parece ser que, al menos a nivel técnico, la preparación es muy parecida.

P. ¿Puede suponer la entrada en la OTAN un incremento del nivel profesional?

R. Estamos experimentando una actividad enorme de intercambio. Es cierto que estamos atrasados en algo elemental para incrementar nuestra actividad en la OTAN: es el problema del idioma.

P. El Ejército está inmerso en un plan de reducción de plantillas, pero muchos técnicos opinan que debe producirse una reducción mucho mayor.

R. Ahora tenemos que reconsiderar el Plan Estratégico Conjunto, y es ahí donde tendremos que analizar ese tipo de cuestiones. No puedo adelantar nada.

P. ¿No se debe ir hacia un Ejército con pequeñas unidades muy móviles? Acaba de crearse la Fuerza de Acción Rápida...

R. Evidentemente, hay que ir hacia unidades de esas características. A los mismos mandos del Ejército les ha supuesto un estímulo. Tenemos mucha documentación sobre cómo funcionan esas unidades en países europeos. Primero integraremos en esa fuerza a la Brigada Paracaidista y a la Legión, y posteriormente, a otras unidades.

P. Por cierto, nadie quiere ir a la Legión. Sólo una decena de jóvenes ha pedido ir a la Legión como voluntarios especiales.

R. Creo que es una unidad que no debiéramos perder. Quizá haya que hacer una mayor publicidad en este sentido.

P. Dirigentes políticos defienden reducir la mili...

R. No quiero entrar en algo que pueda ser origen de polémica. Pero sí creo que el servicio militar debe ser mixto: debe haber soldados voluntarios y debe haber otros de llamamientos obligatorios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de mayo de 1988