Abuso presidencial
ENVIADO ESPECIALLa discreccionalidad del presidente, que le otorga el reglamento para conceder la segunda oreja no significa que pueda hacer lo que le de la gana. Ayer le denegó, arbitrariamente, la segunda oreja a El Litri, con claro abuso de poder. Es fácil que al presidente no le guste como torea El Litri, a mí generalmente tampoco, pero hizo una faena bajo las constantes aclamaciones del público y los sones de la música. Lo mató de una estocada y el respetable las pidió con fuerza. Como el usía hizo oídos sordos le propinaron una de las broncas más sonoras que hemos oído últimamente. Al diestro le obligaron a dar tres vueltas al ruedo.
A mí lo que no me gusta de El Litri, como de tantas figuras de hoy, es que rara vez carga la suerte, y por muy templado que se lleve al toro, generalmente embarcado en el pico, falta un factor fundamental del toreo. Le aplaudo, sin embargo, con fervor los hermosos ayudados por alto con que remató su faena. Ahí sí hubo toreo del bueno, y sí que cargó la suerte. Al primero lo toreó también sobre ambas manos, con temple, y con la misma salvedad. Terminó en Litri, con manoletinas y desplante de rodillas.
Domecq / Ojeda, Litri, Camino
Toros de Juan Pedro Domecq, terciados, salvo el sexto, y bravos y fáciles, excepto el tercero. Paco Ojeda: pinchazo, media caída (palmas); estocada (oreja). Litri: media caída, descabello (oreja); estocada (oreja y tres vueltas con fuerte bronca a la presidencia, salida a hombros). Camino: tres pinchazos, estocada corta (silencio); tres pinchazos, estocada (vuelta) Plaza de toros de Jerez, 14 de mayo.
Paco Ojeda tampoco cargó, generalmente, la suerte. Sin embargo, no hizo el parán, y los muletazos tuvieron más recorrido siendo mejor rematados los redondos que los naturales. Los de pecho, largos y profundos. El cuarto salió apretando para adentro y Ojeda, con buen criterio, lo sacó para afuera capoteándolo. Al llegar al platillo lo revolcó seriamente, e hizo por él, afortunadamente sin consecuencias.
Rafi Camino sí que cargó ayer la suerte. Al sexto le hizo una buena faena de muleta, con hondura. Tanto con la derecha como con la izquierda hubo toreo de verdad. Lo hizo más derecho que otras veces, y debe extremar el cuidado para no volver a incurrir en ese defecto. Con el capote toreó primorosamente, tanto a la verónica como por chicuelinas. El tercero fue el único que presentó dificultades, y Camino intentó torearlo sobre ambas manos. Ha sido la vez que mejor hemos visto a Camino.
La corrida de Juan Pedro Domecq fue terciada, salvo el sexto, y tuvo bravura y nobleza, excepto el tercero.


























































