Misa de toda los obispos en la Almudena
El cardenal Ángel Suquía presidió ayer una solemne celebración eucarística frente a la futura catedral de la Almudena, en Madrid, que contó con la asistencia de los obispos de toda España, un hecho que no ocurría desde la visita del Papa en 1981. Los prelados habían concluido ayer los trabajos de la asamblea del episcopado celebrada esta semana.
A la derecha de Suquía se sentó el arzobispo de Toledo, Marcelo González; a la izquierda, el nuncio, Mario Tagliaferri. Detrás de presidencia, se hallaba un gran escudo de Madrid, cuyo Ayuntamiento había provisto de sillas a los organizadores. Miles de personas aplaudieron a la imagen de la patrona de Madrid cuando era portada en procesión y bajo cuya advocación se celebraba la misa con motivo del año mariano.
La condesa de Barcelona, madre del Rey; el capitán general de la I Región Militar, Eloy Rovir, y una representación de la oposición aliancista en el Ayuntamiento de Madrid asistieron a la misa. El alcalde, Juan Barranco, y el presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, excusaron su presencia.


























































