El cierre de Gaza y Cisjordania
Con la excusa de que es necesario mantener la seguridad y el orden público, Israel ha cerrado por seis meses la agencia de noticias palestina, de propiedad árabe. Esto sigue a las prohibiciones de la semana pasada, en que toda Gaza y Cisjordania se cerraron al ojo escrutinador de la Prensa durante tres días, en la creencia aparente de que un levantamiento que dura 15 semanas ha sido orquestado principalmente para periodistas y cámaras de televisión. La teoría es dudosa, y el remedio, nefasto.Hasta la semana pasada, los periodístas israelíes y los corresponsales extranjeros podían conseguir una información razonable y precisa a través de la agencia de prensa palestina, que cuenta con centenares de informadores locales. Obviamente, a la agencia le interesa despertar simpiatía por las reivindicaciones palestinas, pero su influencia depende de la precisión con que informia. Gracias a su reputación ha podido desmentir rumores de choclues y motines, y evitar de este modo mayores derramamientos de sangre. Aunque las versiones del Gobierno israelí fueran correctas, ¿quién las creería en la calle?
Sin embargo, en Israel resulta difícil creer que los levantamientos vayan a desaparecer junto con las cámaras de televisión. El hecho de que Israel prohíba las cámaras sugiere la comparación con Suráfrica, y sólo consigue un respiro temporal al duro sacrificio de sus propios valores.
, 5 de abril


























































